Sábado, 27 de Febrero de 2010

El presidente de Zimbabue defiende en su 86 aniversario la nacionalización de empresas

EFE ·27/02/2010 - 19:06h

EFE - El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe comiendo un trozo de tarta en la celebración de su 86 aniversario en Bulawayo (Zimbabue) este sábado.

El presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, aprovechó la ocasión de la fastuosa celebración de su 86 cumpleaños para defender la controvertida política de nacionalización de importantes empresas que comenzará a llevarse a efecto la semana próxima.

Mugabe, que posó para la prensa con estudiantes de primaria y soltó 86 globos, también instó a la juventud del país a hacer campaña contra las "malvadas" sanciones occidentales contra su persona y su partido.

"Esta ley nos permitirá examinar a todas las grandes compañías en el país y determinar si el principio de propiedad ha sido respetado equitativamente", dijo Mugabe.

"Si no lo ha sido, entonces debe ser transformado", dijo en un evento que fue retransmitido en directo por la televisión estatal.

Esta política de nacionalización tendrá efecto a partir del lunes y da a las empresas en manos de blancos extranjeros 45 días para bosquejar cómo pretenden traspasar el 51 por ciento de sus acciones a los zimbabuenses en cinco años.

La política ha sido criticada por el socio de Mugabe en la débil coalición gubernamental, el primer ministro Morgan Tsvangirai, del Movimiento por el Cambio Democrático (MDC).

El MDC asegura que la política ahuyentará a los inversores extranjeros, necesarios para impulsar la recuperación económica en el país.

Mugabe también cargó en su discurso contra Estados Unidos y los países europeos que insisten en mantener las sanciones contra él.

"Por qué debería cargar Zimbabue con sanciones? ¿Qué pecado ha cometido Zimbabue?", se preguntó.

"Ayer mismo (las potencias occidentales) estaban aquí como malvados colonizadores, repartiéndose África entre ellos, como si estuvieran compartiendo un trozo de tarta", añadió.

La fiesta de cumpleaños de hoy ha supuesto un desembolso de medio millón de dólares, con alrededor de 300 cabezas de ganado sacrificadas, lo que ha sido interpretado por los críticos con el Gobierno como una insensible muestra de opulencia en un país tan pobre como Zimbabue.

Mugabe llegó a la fiesta vestido de traje oscuro, un grupo de niños recitó poemas en su honor y una enorme tarta de cumpleaños con un gran 86 en lo alto se repartió entre los invitados.