Jueves, 25 de Febrero de 2010

El enésimo volver a empezar de Guti

El 14 vuelve a los entrenamientos tras una pubalgia de nueve días

GONZALO CABEZA ·25/02/2010 - 22:00h

Guti, ayer durante el entrenamiento en Valdebebas.

Como el Guadiana, Guti aparece y desaparece. Aunque en su caso nunca se sabe dónde ni cuándo se producirá la inmersión ni la reaparición. Tras nueve días encerrado en el gimnasio para tratarse una pubalgia, ayer se entrenó junto a sus compañeros. ¿Hasta cuándo? Ahora mismo, con la trayectoria que lleva esta temporada, con Guti es imposible descifrar esa cuestión. Encumbrado tras su taconazo en Riazor, con el madridismo entregado por unanimidad, las dudas vuelven a rodear su discutida figura por sus bajas ante el Xerez, el Lyon y el Tenerife.

La vuelta de Guti recupera tantos debates como viejas dudas. Algunos de los mejores momentos de fútbol que ha ofrecido el Madrid esta temporada fueron con él a los mandos del juego ofensivo. Con el balón de por medio es capaz de defenderse de sus críticos, pero sus continuadas ausencias levantan sospechas. Se bajó del equipo antes de viajar a Xerez por un esguince de tobillo de grado 1 y, de seguido, se le diagnóstico la pubalgia que le impidió desplazarse a Lyon. Dos partidos en los que el Madrid se jugaba parte de la temporada. En Valdebebas, más de un empleado del club se ha sorprendido de esas ausencias precisamente cuando más recuperado futbolísticamente parecía.

En total, Guti suma en este curso casi dos meses de baja. Si una pubalgia le dura nueve días, un hematoma se le puede prolongar mes y medio. Sus compañeros le siguen señalando como fundamental, Pellegrini habla bien de él, pero nunca se sabe con exactitud si estará a punto para jugar cada domingo. Empezó la campaña siendo un habitual en las rotaciones de Pellegrini, jugó los primeros seis partidos, tres de ellos de titular. Hasta ese momento, no existió ninguna molestia. Contra el Tenerife, en la primera vuelta, descansó y después volvió a ser titular en la octava jornada contra el Sevilla. Tras eso llegó Alcorcón el 27 de octubre y se desató la tormenta. El Madrid fue derrotado con estrépito y el 14 fue uno de los más señalados. Un gesto despectivo a la grada y una bronca con Pellegrini fueron añadidos a la debacle blanca y Guti desapareció.

El velado castigo se convirtió en el famoso hematoma, una pequeña lesión que le tenía que dejar fuera una semana. Desde el 20 de noviembre hasta el 9 de enero Guti no volvió a vestirse de corto. Las dudas por la duración de su lesión las despachó mandando "a coger amapolas" a los que no creían que un golpe le hubiese dado tantos problemas.

Ante Mallorca y el Athletic, Guti disputó unos minutos antes de aquel taconazo que le devolvió a las portadas. En estado de gracia, el Madrid, liderado por él, también ganó al Espanyol. Las alabanzas se acumulaban, su equipo encontraba el estilo y era el metrónomo de esa nueva era. Hasta que reavivó las dudas antes de que Pellegrini diera la lista para viajar a Xerez. Guti volvía a no estar disponible hasta ayer. No es probable que juegue en Tenerife, aunque sí que viaje. De nuevo se discutirá sobre la conveniencia de su zurda de seda para el juego del equipo. ¿Hasta cuándo? .