Miércoles, 24 de Febrero de 2010

Kramer se une a los que pierden el oro olímpico por un error

Reuters ·24/02/2010 - 18:16h

Un breve error de concentración de un entrenador fue la causa de que el nombre del holandés Sven Kramer se sumase a la lista de atletas afectados por un contratiempo, fallo o error de cálculo cuando ya creían que tenían asegurado el oro olímpico.

Kramer levantó triunfante su brazo mientras el martes cruzaba la meta en la prueba de 10.000 metros de patinaje de velocidad, pero luego descubrió que su entrenador Gerard Kemkers le había enviado a la pista equivocada, provocando lo que todo atleta teme: ser descalificado.

Perder cuando se está al borde de la victoria es una de las peores sensaciones en el deporte, una sensación horrible para el atleta y muy incómoda para el espectador, a menos que éste sea el beneficiado o disfrute de la infelicidad ajena.

Kramer reaccionó enfadado tirando sus gafas al suelo mientras que el surcoreano Lee Seung-hoon celebraba su increíble fortuna.

No sirve de consuelo, pero el holandés no es el único en perder cuando la victoria parecía segura.

Lindsey Jacobellis encontró una de las formas más ridículas de perder el oro en la final de snowboard cross en 2006.

Contando con una ventaja gigantesca, la estadounidense decidió alardear cerca de la meta con un innecesario salto, perdió el equilibrio y permitió que Tanja Frieden la adelantara y ganara el oro.

Otros deportistas podrían haber reaccionado de mala manera, pero el error de Jacobellis pareció adecuarse al estilo despreocupado del propio deporte. "Bueno, eso pasa", dijo la estadounidense, lo que de alguna manera pareció ser la actitud indicada.

En otro error, la marchadora australiana Jane Saville pensó que había ganado el oro en Sidney 2000 cuando entró al estadio y ya en los últimos metros recibió una bandera roja por "levantar", al no estar ninguno de sus pies en contacto con el suelo durante una fracción de segundo.

Saville se lo tomó un poco peor que Jacobellis. Al ser preguntada sobre qué necesitaba después de la carrera respondió: "Una pistola para dispararme".