Miércoles, 24 de Febrero de 2010

Experimento con virus recuerda que gripe aún da sorpresas

Reuters ·24/02/2010 - 12:12h

Por Maggie Fox

Investigadores que mezclaron virus de gripe aviar y gripe común crearon tres nuevas cepas, en un recordatorio de que los virus de la influenza pueden intercambiar genes para crear peligrosos vástagos.

Su experimento, reportado en Proceedings of the National Academy of Sciences, demuestra que mientras la gripe H1N1 comienza a decaer, otras formas de gripe siguen en circulación y podrían brotar sorpresivamente.

Un comité de expertos de la Organización Mundial de Salud se reunió el martes para decidir si la pandémica gripe H1N1 alcanzó su punto máximo. Sin embargo, expertos concuerdan en que la llamada gripe porcina podría cambiar, volver en una forma diferente o recombinarse con otra cepa de influenza.

En tanto, la gripe aviar H5N1 sigue en circulación y ha infectado a 478 personas y causado la muerte de 286 de ellas, desde su reaparición en Asia en el 2003.

Esa cepa en particular atemoriza a los expertos en influenza debido a su alta mortalidad cuando logra infectar humanos. A los expertos les preocupa que la H5N1 pueda mutar o reagruparse con otra cepa de gripe para facilitar su contagio entre las personas.

Yoshihiro Kawaoka de la Universidad de Wisconsin-Madison y sus colegas hacen mezclas de H5N1 con la cepa común H3N2 que se encuentra en circulación.

Los investigadores aún no entienden todos los factores que hacen que la gripe sea tan virulenta y se transmita y cause enfermedad tan fácilmente.

Por lo tanto, el equipo de Kawaoka probó intercambiar genes, revisando si sería posible crear una cepa de influenza con las mortales propiedades de la H5N1 y la capacidad de traspaso entre personas de la H3N2.

Los investigadores generaron 254 nuevas cepas de influenza y encontraron que una mutación de una cepa H3N2 aislada por primera vez en Tokio le otorgó al virus la capacidad de infectar fácilmente.

Las pruebas hechas en ratones mostraron que 22 cepas eran más patógenas que el virus estacional H3N2, lo que se traduce en que podrían causar enfermedad más eficientemente.

Además, en los ratones utilizados en las pruebas, tres resultaron más virulentas, lo que significa que causaban la muerte más fácilmente.