Miércoles, 24 de Febrero de 2010

ETA guardaba ochenta kilos de explosivo en zulos de Guipúzcoa

El detenido Ibai Beobide los iba a destinar a tres comandos de etarras sin fichar

PEDRO ÁGUEDA ·24/02/2010 - 11:57h

La Guardia Civil dio ayer por cerrada la operación contra el último intento conocido de ETA por montar una estructura de comandos en Euskadi. Los agentes abrieron cinco zulos en Guipúzcoa, tres en el monte Gorbea y otros dos en la localidad de Hernani, todos ellos vinculados a Ibai Beobide, el miembro del aparato militar detenido el día 13 cuando circulaba en bicicleta por la carretera que une Villabona y Asteasu.

Beobide declaró ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno que reservaba 150 kilos de explosivo para tres grupos de miembros sin fichar que el jefe de los comandos, Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, alias Ata, le había ordenado crear en agosto. Señaló el Monte Gorbea como lugar de los escondites, pero el temporal que azotaba Euskadi impidió a los agentes dar con el explosivo hasta ayer.

En uno de los zulos, la Guardia Civil encontró 75 kilos de amonitrato, 9 litros de nitrometano combustible para la confección del potente amonitol, una pequeña cantidad de pentrita, veinte metros de cordón detonante, temporizadores, unos 25 detonadores y diverso material electrónico. Los otros dos escondites en el Monte Gorbea aparecieron vacíos, probablemente porque ETA ya había hecho uso del explosivo que llegaron a camuflar.

Beobide estaba vinculado a ese material desde su etapa de miembro sin fichar del comando Basakatu. A finales de 2008, el aparato militar de la banda entregó en Francia armas y explosivos a Beobide, quien los escondió en Guipúzcoa. Las investigaciones señalan al grupo como autor del atentado contra la EiTB y otros medios de comunicación el 31 de diciembre de 2008 en Bilbao. Para el registro de los zulos, la Guardia Civil trasladó a Beobide desde la cárcel en helicóptero hasta la zona. En los escondites de Hernani parecieron ocho kilos de explosivo, 2.000 euros y un pen drive, entre otro material.

Laboratorio en Francia

La otra operación contra ETA de febrero también ofreció resultados en el día de ayer. La policía francesa, con información de la española, encontró una vivienda en Bussy, en el departamento de Cher, que ETA utilizaba para fabricar pentrita. El hallazgo surge de la declaración de Faustino Marcos Álvarez, detenido en Portbou el día 16 cuando intentaba entrar en Catalunya por tren para montar allí un taller de explosivos desde el que proyectar atentados. También se halló un zulo con más de siete kilos de pentrita.

Faustino Álvarez era un miembro del aparato logístico, especialista en la fabricación de explosivo, que llegó a estar expulsado de la banda por orden del ex jefe Francisco Javier López Peña, Thierry, detenido en mayo de 2008, que criticaba su incompetencia.

Por otra parte, un tribunal de apelaciones del Ulster ha denegado la extradición del presunto miembro de Jarrai Arturo Villanueva Arteaga solicitada por el Gobierno español.

La sentencia confirma la decisión inicial del primer juez que decidió sobre la petición e insiste en que la Justicia española no concreta las imputaciones de actos violentos, cometidos entre 1994 y 2000, informa Iñigo Saiz de Ugarte. Los abogados que representan al Gobierno español anunciaron un nuevo recurso ante el Tribunal Supremo británico, que será la instancia que tome la decisión definitiva.

Villanueva, de 33 años, reside en Belfast y trabaja en una agencia turística que organiza visitas a lugares relacionados con el conflicto del Ulster. Si fuera extraditado a España, podría ser condenado a una pena de seis años de prisión.

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