Martes, 23 de Febrero de 2010

Las administraciones deben a las pymes 35.000 millones euros

El presidente de CEPYME, Jesús Bárcenas, cree que su mayor problema no es la reforma laboral sino la financiación y la morosidad

EFE ·23/02/2010 - 12:30h

El presidente de la pequeña y mediana empresa (CEPYME), Jesús Bárcenas, dijo hoy que el mayor problema de las pymes en España no es la reforma laboral sino la financiación y la morosidad de las administraciones públicas, que cifró en torno a los 35.000 millones de euros. Esa cantidad, según Bárcenas, podría ser más alta porque muchos empresarios tienen guardadas las facturas en un cajón "y están durmiendo el sueño de los justos".

Durante un acto informativo organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), Bárcenas dijo que el Instituto de Crédito Oficial (ICO) "no está funcionando" y las entidades financieras están "en su negocio" y con "sus precauciones de riesgo". Y el Gobierno, cuando las avaló, no les puso condiciones para que atendieran las necesidades de crédito de las empresas ni de los ciudadanos, agregó.

Aunque afirmó que "no es la tónica general", subrayó que las entidades financieras están ayudando "de alguna forma" a los clientes preferentes con las líneas del ICO, que es "algo más económico que una operación habitual". "Algunas entidades utilizan al ICO para sus mejores clientes", señaló Bárcenas, pero éste no cumple la función que debería tener y "tiene que asumir sus riesgos y medir sus operaciones". Señaló que el ICO no es una banca pública y que carece de los medios y la estructura necesaria, por lo que insistió en la necesidad de que tenga delegaciones en cada comunidad autónoma, a través de sus órganos correspondientes.

Pagar a 30 y 60 días

Con respecto a la norma contenida en la Ley de Economía Sostenible, por la que se reconoce que las administraciones públicas deben pagar a 30 días a las empresas y a 60 a los particulares, indicó que de momento "nos gusta la letra" pero hay que ver "cómo sonaría la música". Los ayuntamientos no quieren la ley porque saben que a 31 de diciembre "les van a hacer el cargo y no les gusta". En su opinión, la Ley de Morosidad es "incompleta" y recordó que el empresario que demanda a una administración "ha perdido un cliente", aunque "probablemente sea difícil demostrarlo".

Bárcenas se mostró escéptico ante el pacto económico que pretende alcanzar el Gobierno con los partidos políticos e ironizó: "Cuando se quiere que algo no funcione se nombra una comisión". Recordó que la situación requiere reuniones de "más calado y otro nivel" y que el 99% de las empresas que han cerrado son pymes y autónomos.

Paralelamente al diálogo social, el Gobierno "tiene que mojarse", subrayó, y consideró que "creerse" lo que dice es preocupante "a estas alturas" porque ha dado muchas fechas y cifras en las que no hay que "confiar". Con respecto a la reforma laboral añadió que debe ser "de calado", porque si es "light" se mantendrán los mismos problemas en el mercado de trabajo.

Diálogo social

Al respecto, dijo que en el ámbito del diálogo social actual hay un "pacto de lealtad" para evitar que vuelva a ocurrir como cuando se rompieron las negociaciones en julio de 2009 "que lo retransmitíamos como un partido de fútbol, pero con tres o cuatro árbitros."

En cuanto al pacto salarial alcanzado entre patronal y sindicatos dijo que es un "buen acuerdo", aunque consideró necesario reformar la negociación colectiva, que es "importantísima". No obstante, señaló que hacerlo empresa por empresa, como reivindican algunas voces "es un disparate" porque hay miles de empresas con sólo dos o tres trabajadores.