Martes, 23 de Febrero de 2010

Aguirre se ríe del pacto y pide para el PP dos ministerios

Rajoy descalifica la comisión: "Es una enorme patada hacia delante"

MARÍA JESÚS GÜEMES ·23/02/2010 - 00:30h

Esperanza Aguirre visitó después de la reunión en la sede nacional del PP un hospital de Madrid. - C. M.

Esperanza Aguirre siempre es noticia. Tanto si va como si no al comité ejecutivo nacional del PP. En noviembre del año pasado plantó a Mariano Rajoy porque en dicha reunión se iba a hablar sobre las críticas proferidas por el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, hacia su persona. Prefirió no asistir para que se tratara el asunto con "mayor libertad". Con su ausencia copó todos los titulares.

Ayer sí fue al encuentro. Y, de nuevo, arrebató el protagonismo a Mariano Rajoy. La presidenta de la Comunidad de Madrid intervino para dar su punto de vista. A su juicio, José Luis Rodríguez Zapatero es "incapaz" de salir de la crisis económica. En un tono irónico, Aguirre pidió al presidente del Ejecutivo un "Gobierno de concentración" y los ministerios de Economía y Hacienda, encabezados por Cristóbal Montoro y Javier Arenas, respectivamente.

El PP tiene miedo a que la sociedad acabe viéndolo como el partido del no

Aunque lo dijo en un tono jocoso, algunos de sus compañeros de filas se lo tomaron en serio. De hecho, a la salida había quien se confesaba sorprendido. Pero desde la dirección conservadora se apresuraron a señalar que se trataba de "una reflexión y no de una propuesta formal".

No desvela sus interlocutores

Lo que Aguirre pidió de forma rotunda fue "una rectificación" de la política económica del Gobierno. Lo mismo que lleva solicitando Rajoy desde hace tiempo. Ayer lo volvió a repetir. Ahora, el líder del PP no quiso adelantar los nombres de sus interlocutores en la comisión anticrisis. Los conservadores lo mantienen en un secreto que comienza a despertar recelos entre los suyos.

Los conservadores creen que Zapatero no transmite "ninguna fiabilidad"

En su discurso, Rajoy reiteró que el objetivo del Gobierno no es llegar realmente a un acuerdo con el PP y recordó que si los socialistas lo querían de verdad, lo primero que debería haber hecho Zapatero es citarle a una reunión, algo que no ha ocurrido en más de un año.

La secretaria general, María Dolores de Cospedal, fue un poco más allá al criticar que el jefe del Ejecutivo pida un acuerdo a Rajoy "mientras le insulta". La número dos del PP denunciaba que Zapatero hubiera acusado al PP de "inmoral" por dudar de la solidez de España.

En cualquier caso, la predisposición de los conservadores quedó ayer de nuevo patente al mostrar Rajoy su menosprecio a la oferta de Zapatero: "Es una enorme patada hacia delante esperando a que escampe y generar confusión".

Cospedal dice que el Gobierno les pide un acuerdo mientras los insulta

"Es que no esperamos nada nuevo", reconocía uno de sus colaboradores. De hecho, Rajoy dijo que el documento con propuestas del Gobierno no será más que "un papel genérico". "El Ejecutivo no transmite ninguna sinceridad ni ninguna fiabilidad a la hora de plantear un pacto", denunció el líder conservador.

Por su parte acudirá con dos peticiones: que se controle el déficit público y se reestructure el sistema financiero. Rajoy también alertó de que en las próximas semana se celebrará un Consejo de Política Fiscal y Financiera: "Tendremos que estar atentos porque creo que eso es lo único que el Gobierno intenta conseguir del PP".

Durante el comité, también pidieron la palabra la presidenta del PP de Aragón, Luisa Fernanda Rudi; la de Catalunya, Alicia Sánchez-Camacho; el presidente fundador, Manuel Fraga, y el de La Rioja, Pedro Sanz. Estos últimos coincidieron en la necesidad de explicar de forma clara la posición económica que defiende el PP. Todos pidieron "un gran esfuerzo de pedagogía" para explicar a los ciudadanos cuál es la postura de su partido y sus propuestas. Rajoy también incidió en ello.

En el PP temen quedarse aislados, como ocurrió durante la legislatura pasada en la lucha contra el terrorismo. Y también les preocupa que en la sociedad cale la idea de que su formación se opone a todo. "Es importante no dejarse enredar ni dejarse presionar por algunos que quieren que hagamos lo que ellos quieren que se haga con el objetivo de ver si nos pueden fastidiar", sentenció Rajoy ante los suyos.

Para un diputado del PP, su partido ya ha caído en la trampa socialista. "Ya se está debatiendo si somos o no patriotas, si actuamos así por un interés electoral...", confiesa.

"Los malos de la película"

También otros dirigentes creen que su partido se encuentra en una encrucijada: "Si no vamos, somos los malos de la película. Si vamos y no aceptamos, también". Por eso, durante, la rueda de prensa, Cospedal fijó postura: "Acudiremos a la reunión, escucharemos las medidas y, si suponen una rectificación y son buenas para mejorar la situación, apoyaremos al Gobierno". Pero a continuación cerró la puerta: "Si no, seguiremos planteando nuestras alternativas". En el PP nadie apuesta por el pacto.

Ayer hubo muchas faltas en el comité. Aunque se pudo ver a José María Michavila, quien abandonó su escaño en agosto salpicado por el caso Gürtel.

El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, no fue. Estaba en Euskadi, junto al lehendakari, Patxi López, para reforzar las relaciones entre ambas comunidades. Desde allí abogó por el consenso: "Me gustaría que hubiese un acuerdo". Y, de paso, defendió a José María Aznar. A su juicio, la peineta que le dedicó a unos universitarios en Oviedo es "una decisión personal e íntima". Y recordó que este gesto tiene "sus antecedentes en la Roma o Grecia clásica".