Domingo, 21 de Febrero de 2010

El dividendo volverá a centrar el Consejo de Repsol el próximo miércoles

EFE ·21/02/2010 - 14:32h

EFE - El presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau. EFE/Archivo

La política de dividendo volverá a ser uno de los asuntos centrales a tratar en la reunión que el Consejo de Administración de Repsol celebrará el próximo miércoles, en la que también deberá analizar y aprobar los resultados de 2009.

Fuentes cercanas al Consejo consultadas por Efe afirmaron que la reunión del próximo miércoles se presenta "tensa" por el enfrentamiento que mantienen desde hace meses el presidente de Repsol, Antonio Brufau, y Luis del Rivero, presidente de Sacyr Vallehermoso, primer accionista de la petrolera.

El motivo de dicho enfrentamiento es precisamente la apuesta de Brufau por recortar el dividendo para adecuarlo a la caída de beneficios.

El pasado 25 de noviembre, el Consejo de Repsol aprobó el pago de un dividendo a cuenta de 2009 de 0,425 euros brutos por acción, lo que supone un recorte del 19 por ciento respecto a 2008.

Este acuerdo, que finalmente se adoptó por unanimidad a pesar del rechazo inicial de Sacyr, dejó abierta la posibilidad de incrementar la retribución al accionista mediante un dividendo complementario.

La decisión definitiva sobre el dividendo se adoptará en la reunión del miércoles, en la que también se analizarán los resultados anuales de la petrolera, que serán publicados al día siguiente.

Sacyr Vallehermoso, que cuenta con una participación en Repsol del 20,01 por ciento y cuenta con tres de los dieciséis consejeros del Consejo, reclama el mantenimiento del dividendo o, al menos, un menor recorte.

El grupo constructor y de servicios, acuciado por la necesidad de afrontar el pago de su deuda, también ha solicitado que la petrolera venda activos para aumentar su liquidez y mantener el dividendo, una petición que podría haber favorecido el reciente anuncio de Repsol de la posible venta de parte del 15 por ciento que posee en la Compañía Logística de Hidrocarburos (CLH).

El desencuentro entre Brufau y Del Rivero llevó a los tres consejeros de Sacyr -el propio presidente de la constructora, Juán Abelló y José Manuel Loureda- a ausentarse del Consejo convocado por el presidente de la petrolera el pasado 15 de enero para someter su cargo y su gestión a ratificación.

Aquél día, Brufau recibió el apoyo unánime del resto de grandes accionistas de Repsol -La Caixa, con una participación del 14,1 por ciento y dos consejeros, y la mexicana Pemex, con el 5 por ciento y un puesto en el Consejo-, así como de los ocho consejeros independientes.

Algunos medios de comunicación informaron la semana pasada de la intención de Sacyr de solicitar formalmente el próximo miércoles un mayor peso en el Consejo, aprovechando que cuatro de los consejeros independientes de Repsol finalizan mandado en junio, aunque al no llevar ninguno de ellos doce años en el órgano de gobierno podrían ser renovados en el cargo.

Del Rivero pretendería de este modo aumentar su representatividad a cuatro de los dieciséis puestos del Consejo, mientras que La Caixa pasaría de dos a tres, Pemex seguiría con uno, en proporción a su participación, y La Mutua, que tiene un 2% en Repsol y un 5% en Sacyr, podría entrar en el órgano con un representante.

Según publicó ayer "El País" y "Cinco Días", esta posible maniobra de Sacyr coincide con la presentación por parte del PSOE de una enmienda al proyecto de ley que modifica, entre otras, la Ley de Sociedades Anónimas, que tendría como objetivo suprimir las limitaciones del derecho de voto en las empresas.

Esta medida afectaría a grandes compañías como Repsol, Telefónica, Iberdrola, el Banco Popular o el Sabadell, cuyos estatutos establecen ahora un límite del 10 por ciento.