Sábado, 20 de Febrero de 2010

Japón apela a la diplomacia para resolver el conflicto por las ballenas con Australia

EFE ·20/02/2010 - 11:17h

EFE - El ministro japonés de Exteriores, Katsuya Okada (i), estrecha la mano del primer ministro australiano Kevin Rudd (d), durante su encuentro en Sídney (Australia), hoy, 20 de febrero. Japón quiere buscar una solución diplomática a su desacuerdo con Australia sobre la captura de ballenas.

Japón apeló a la diplomacia en el conflicto que mantiene con el Gobierno australiano por la caza de ballenas en la Antártida, indicaron hoy fuentes próximas al ministro nipón de Exteriores, Katsuya Okada, que inició esta mañana una visita oficial de dos días a Australia.

Hidenobu Sobashima, portavoz de Okada, afirmó en Sídney ante los medios que "es imperativo alcanzar una solución diplomática", poco antes de que el titular japonés de Exteriores se reuniera con el ministro australiano de Defensa, John Faulkner.

La visita de Okada se produce un día después de que el primer ministro australiano, Kevin Ruud, con quien mantendrá un encuentro hoy en Canberra, amenazara con acciones legales si los pescadores nipones no cesan la caza de ballenas en la Antártida antes de noviembre.

La advertencia del Ejecutivo australiano se produjo cinco días después del abordaje de Peter Bethune, un activista de la organización ecologista "Sea Shepherd" (Pastor del Mar) a un barco de la flota de balleneros japoneses en plena operación en la Antártida.

Bethune continúa a bordo del "Shonan Maru 2", donde está recibiendo un trato correcto y se encuentra en buenas condiciones físicas, según indicó el ministro neozelandés de Asuntos Exteriores, Murray McCully.

Sobashima indicó que Japón "tratará de cooperar con Australia en el asunto de Sea Shepherd" después de los numerosos enfrentamientos entre la organización ecologistas y los cazadores nipones desde el pasado mes de diciembre.

La Comisión Ballenera Internacional condena la actividad de los pesqueros japoneses, pero Tokio lo ignora, exige que se levante la moratoria vigente para permitir capturas de cetáceos a pequeña escala y considera que su cuota de caza está justificada por razones científicas y que no incumple ninguna ley internacional.