Sábado, 20 de Febrero de 2010

Pat Metheny hipnotiza público vallisoletano con su inverosímil "Orchestrion"

EFE ·20/02/2010 - 06:06h

EFE - El guitarrista Pat Metheny, galardonado con diecisiete premios Grammy, durante el concierto que ofreció hoy en Valladolid, dentro de la II edición de "Valladolid Vive la Música".

El guitarrista estadounidense Pat Metheny ha presentado hoy en el Teatro Calderón de Valladolid su último proyecto, "Orchestrion", en el que su guitarra guía un conjunto de instrumentos mecánicos que generan una sonoridad que ha hipnotizado desde el primer acorde a los 900 asistentes.

Un inverosímil conjunto de artilugios que tiene su base en las pianolas del siglo XIX y que Metheny ha trasladado al siglo XXI al acoplar pianos, gaitas, bajos, triángulos, bongos, marimba, vibráfono o teclados, los cuales se fusionan con viveza para crear piezas naturales con la guitarra ejerciendo de director de orquesta.

Pat Metheny (Missouri, 1954) consigue, de este modo y con su habitual maestría, la cual le ha valido diecisiete premios Grammy a lo largo de su dilatada trayectoria, llevar a un extremo inexplorado el "jazz" más íntimo que recorre sus venas y emocionar con cada tema, como así le ocurrió al cerca del millar de personas que no pararon de aclamarle en cada parón.

Presentado con camisa y pantalón oscuro y una enmarañada melena, el virtuoso guitarrista norteamericano inició el recital con varios solos de guitarra que le sirvieron para introducir lo que había venido a presentar y describir, asimismo, diferentes estados de ánimo. Emociones que fueron creciendo con rotundidad y espiritualidad.

Su innovadora propuesta era escondida, más bien camuflada, por la tenue luz que únicamente le enfocaba a él y a su guitarra, la cual, junto a sus finos dedos, acaparaba todas las miradas, incluso la suya.

Tuvieron que entrar en escena los platillos pasadas las tres primeras piezas para que se empezase a atisbar su innovadora propuesta y Metheny abandonase su silla para mostrar el grueso de "Orchestrion". Melodías con una cadencia rítmica mayor.

Al siguiente tema, se subió el telón que cubría todo el engranaje creado para que Metheny no necesite acompañantes. Un majestuoso y complejo grupo de instrumentos que manejaba cualesquiera de la media docena de guitarras que empleó.

Y lo hacía de manera armónica con las cinco piezas que componen su genialidad: "Orchestrion", "Entry point", "Expansion", "Soul search" y "Spirit of the air". Momentos de júbilo que el artista no conseguía despejar de su rostro y en los que se veía como en el salón de su casa. No es para menos, las alfombras que pisaba y los instrumentos que le rodeaban invitaban a pensar en ello.

La respuesta del público ante tamaño despliegue fue inmediata y a Metheny tal entusiasmo le llevó, una vez concluida su propuesta, a expresar su agradecimiento y a explicar de forma resumida y en inglés el funcionamiento de su "Orchestrion".

Lo hizo con improvisadas piezas y otras más celebradas correspondientes a su discografía adaptadas a su nueva hazaña, las cuales no lograron otra cosa que dotar de una mayor intensidad y misticismo a una velada que el público congregado celebró, a su conclusión, con una ovación sonora y prolongada después de algo más de dos horas y media de concierto.

Tras su estadía en Valladolid, y tras haber pasado por Madrid, Pat Metheny visitará Logroño y Barcelona antes de abandonar España y visitar Munich (Alemania).