Sábado, 20 de Febrero de 2010

Catalunya: Estado miembro nº 28

Un estudio indica que si se independizara entraría en la UE

ALBERT MARTÍN VIDAL ·20/02/2010 - 07:45h

Un instante del acto celebrado ayer en el Aula Europa de Barcelona. - JOSÉ COLÓN

Ring, ring. Suena el teléfono en el despacho presidencial de la Generalitat de Catalunya, que acaba de proclamar su independencia. "President, Obama al aparato". Tras una breve conversación, salta la noticia: Estados Unidos reconoce el estado catalán. Y la Unión Europea (UE), cómo no, hace lo propio.

El Cercle dEstudis Sobiranistes (CES) y la entidad Horitzó Europa organizaron ayer un acto que un organizador calificaba de "política ficción" y un ponente de "gimnástica autodeterminista". La reunión venía motivada por razones concretas y contrastables: la publicación de un informe que concluye que Catalunya seguiría dentro de la UE aunque se autodeterminara de España.

Los catalanes tienen derechos adquiridos como europeos, según el informe

Así lo establece el estudio Catalunya independiente en el seno de la UE, elaborado por el profesor de derecho constitucional de la Universidad de Stanford Antoni Abad. El documento asegura que existen "argumentos jurídicos y políticos" que avalan el concepto de "ampliación interna" de la UE cuando territorios que ya forman parte de ella se independizan de sus actuales Estados.

Ni Catalunya ni ningún otro territorio miembro de la UE deberían solicitar su admisión, sino que únicamente tendrían que pedir que se reconozca su nuevo "estatus". Según el autor, existe un "vacío legal" a nivel comunitario que forzaría la aplicación del "derecho internacional consuetudinario" y al Convenio de Viena de 1978. Este acuerdo, junto a los derechos adquiridos por los ciudadanos catalanes con respecto a Bruselas, la independencia llevaría a su automática aceptación en la UE.

Geopolítica catalana

El presidente del CES, Alfons López Tena, exponía después las razones de su optimismo. "La Unión Europea son sus estados. Y sus estados harán lo que haga EEUU", explicaba a este diario. En su opinión, existen "razones geopolíticas" para que Washington reconociera un estado catalán: "Les interesa dividir Europa y acrecentar su hegemonía".

"Los estados de la UE harían lo que hiciera EEUU", dice López Tena

El acto contó también con la participación de diversos eurodiputados que expusieron sus puntos de vista sobre los procesos de autodetermianción. Ramon Tremosa, de CiU, aseguró que "el libre comercio lleva a la creación de pequeños estados" y alertó de una nueva "liga hostil contra la independencia" donde incluyó a Rusia, China, Serbia y España.

El eurodiputado de ERC Oriol Junqueras, ante un auditorio tan entusiasta como veterano, alertó de que "en la vigilia del día de la independencia" España trataría de "asustarles" y "comprarles", "aunque algunos ya se habrían vendido antes" y hermanó la independencia catalana con las ya fraguadas de Flandes, Portugal, Cuba o Filipinas. Por su parte, Raül Romeva, de ICV, lamentó que "los estados, cuanto más construyen Europa, más miedo tienen de ella".

Izaskun Bilbao, del PNV, lamentó que "ETA ha roto" el proyecto nacionalista vasco y añadió que la oposición a la autodeterminación por parte de los estados "responde al reparto del poder". Fue una nota de realismo en un auditorio entregado y que ya sólo esperaba una llamada.

"No me puedo explicar de qué tienen miedo"

Linda Fabiani. Ex ministra de Exteriores de Escocia

En Escocia están a un paso de celebrar una consulta independentista.

Los diputados del Scottish National Party, que gobernamos con mayoría simple, necesitamos el apoyo de liberales, conservadores o laboristas. Mi argumento es simple: ¿Cómo le puedes negar a la gente que elija? ¿Cómo puede nadie que se diga liberal y democrático evitar que la gente se exprese?

¿Por qué cuesta tanto?

No me puedo explicar de qué tienen miedo. Los unionistas están aterrorizados ante la posibilidad de que se pueda romper el Reino Unido. Y los laboristas saben que sin Escocia y Gales no controlarían Inglaterra. Es puro partidismo.

Tampoco la izquierda española lo aprueba.

Hay un viejo socialismo que cree en aquello de trabajadores del mundo, uníos. Eso permanece aún.

¿Apoyaría la UE la independencia de sus regiones?

La reacción depende del momento. Por ejemplo, lo de Kosovo es rarísimo. Soy muy optimista. Pero Escocia tiene amigos y mucho que ofrecer, no sólo petróleo y gas [ríe]. Y la economía catalana es rica y próspera, no me cabe en la cabeza que se apruebe a Lituania y no a Catalunya.