Viernes, 19 de Febrero de 2010

La estimulación espinal no ayudaría después de una mala cirugía

Reuters ·19/02/2010 - 18:51h

La estimulación espinal, un tratamiento muy utilizado en pacientes con dolor crónico en la espalda y las piernas después de una cirugía, no da mejores resultados que el tratamiento especializado del dolor u otro estándar, indicó un nuevo estudio.

Pero eso no significa que el procedimiento, llamado estimulación de la médula espinal, no ayude a algunos pacientes, señaló en un comentario en la revista Pain el doctor Ajay D. Wasan, del Brigham and Women's Hospital y la Escuela de Medicina de Harvard, en Boston.

La estimulación espinal, en la que electrodos implantados envían pequeños impulsos eléctricos a la médula, se usa desde la década de 1960 en pacientes con "síndrome del fracaso de la cirugía espinal lumbar", señaló el equipo de la doctora Judith A. Turner, de la University of Washington, en Seattle.

Pero aún existen dudas sobre los riesgos y la efectividad del procedimiento.

El equipo indicó que no existen estudios sobre pacientes con una compensación laboral por accidente, que son los que peor pronóstico tienen con cualquier tratamiento del dolor.

Para investigarlo, el equipo estudió a un grupo de pacientes que había reclamado una compensación laboral y que tenía dolor persistente en la espalda baja y las piernas tras una cirugía.

Los expertos compararon los resultados en 51 personas con por lo menos un intento de estimulación espinal (de los cuales 27 habían recibido electrodos de manera permanente) con los de 39 personas evaluadas en una clínica del dolor y 68 tratadas sin estimulación espinal ni analgesia especializada.

Menos del 10 por ciento de los pacientes en cada grupo mejoró notablemente en cuanto al dolor y la funcionalidad de las piernas o pudo reducir la dosis diaria de opiáceos.

Mientras que la estimulación espinal logró resultados levemente mejores en el alivio del dolor y en la funcionalidad de las piernas a los seis meses, esos pacientes usaron más opiáceos que los otros dos grupos. A los 12 y 24 meses, no había diferencias entre los tres grupos.

Aunque el equipo no comparó los datos entre los que sólo recibieron una sesión de estimulación espinal y los que se decidieron por el implante permanente de electrodos, Wasan aclaró que los resultados en ambos grupos fueron "muy distintos".

El 30 por ciento de los implantados logró una reducción del dolor y una mayor funcionalidad en las piernas a los dos años.

"Los niveles de salud mental promedio en cada uno de los tres grupos fueron bastante bajos, lo que sugiere que todo estudio sobre esta población no hallaría diferencias entre los grupos a menos que el tratamiento psiquiátrico sea parte de la intervención", dijo Wasan.

Si bien los resultados demuestran que la estimulación de la médula espinal claramente no sirve para todos los pacientes con dolor permanente de espalda después de la cirugía, Wasan señaló que los que más se benefician son los que sienten dolor radiado lateral, los que están en condiciones más favorables antes de la operación y los que tienen mejor salud mental.

FUENTE: Pain, enero del 2010.