Viernes, 19 de Febrero de 2010

Asocian la obesidad con pérdida de la calidad del semen

Reuters ·19/02/2010 - 18:32h

Por Amy Norton

Un nuevo estudio sumó evidencias de que la obesidad afecta la calidad de los espermatozoides, al hallar que los de los hombres gordos tienden a tener menor movilidad que los de los más delgados.

Según publicó Fertility and Sterility, un equipo de investigadores en Argentina evaluó muestras de semen de 749 hombres de parejas que buscaban ayuda por problemas de fertilidad.

Los autores hallaron que los 155 hombres obesos tendían a tener menos espermatozoides con movilidad y con movilidad rápida que el resto de los participantes con peso normal y sobrepeso.

Además, esos participantes tenían niveles más bajos de alfa-glucosidasa neutral o NAG, una enzima que se produce en el líquido del epidídimo, que es la estructura detrás de los testículos donde los espermatozoides maduran y adquieren movilidad.

El nivel seminal de NAG es un marcador del funcionamiento del epidídimo.

"Este es el primer estudio que muestra un efecto adverso de la obesidad en la función del epidídimo", dijo a Reuters Health la doctora Ana Carolina Martini, de la Universidad Nacional de Córdoba, en Argentina.

Pero los efectos que halló con su equipo en la calidad de los espermatozoides no afectarían significativamente la fertilidad masculina, aclaró Martini.

"Un hombre no se volverá estéril por aumentar algunos kilos", dijo.

El estudio no identificó otros efectos en la calidad del semen, como la cantidad de espermatozoides, los niveles de testosterona y el porcentaje de espermatozoides con forma normal.

Aun así, la autora dijo que sería posible que un hombre obeso mejore la calidad de los espermatozoides si adelgazara algunos kilos. Existen estudios que demostraron que la pérdida de peso revierte el desequilibrio en las hormonas reproductivas asociado con la obesidad.

El estudio posee varias limitaciones. Una es que se realizó con hombres de parejas con problemas de fertilidad, por lo que no se pueden extrapolar los resultados a toda la población.

Otra es que se midió la obesidad con el índice de masa corporal (IMC), que no refleja directamente el nivel de grasa corporal. Hay estudios que sugirieron que la grasa abdominal está más asociada con los niveles de las hormonas sexuales que el IMC.

"Dado que la incidencia de la obesidad está creciendo, se espera también un aumento de la cantidad de hombres obesos con una reducción de la capacidad fértil", escribió el equipo.

FUENTE: Fertility and Sterility, online 7 de enero del 2010.