Viernes, 19 de Febrero de 2010

"No hemos olvidado la guerra de Irak"

Los estudiantes que se manifestaron ayer siguen pidiendo que Aznar sea juzgado por crímenes de guerra

YERAY CALVO ·19/02/2010 - 13:51h

Varios jóvenes gritan con carteles alusivos a la guerra de Irak durante la conferencia de el ex-presidente Aznar en Oviedo. SEMEYAPRESS

Un dedo corazón copó ayer las portadas de prácticamente todos los medios de comunicación en España. También incluso trascendió a la prensa internacional. Pocas veces antes un gesto había causado tanto revuelo mediático. Detrás de todo el barullo se esconde la guerra de Irak. Motivo por el cual unas decenas de estudiantes decidieron protestar.

Pero se trataba del dedo de José María Aznar. El dedo del ex presidente del Gobierno. Un dedo que apuntó directamente a las decenas de estudiantes que habían acudido a la Universidad de Oviedo para protestar por la guerra de Irak. Al final la peineta eclipsó la protesta.

"Anécdota" para unos, acto impresentable para otros, lo cierto es que el gesto de Aznar acaparó la polémica e hizo olvidar el porqué de la manifestación. "Estamos contentos con la repercusión que se ha logrado pero no hay que olvidar las protestas tenían contenido político", explica Antonio Giganto, miembro de la Unión de Juventudes Comunistas de España, que junto a la Asamblea Coordinadora de Estudiantes de la Universidad de Oviedo, impulsó la manifestación de ayer.

"Uno de los mayores genocidios"

"La peineta de Aznar refleja la prepotencia del Partido Popular"

"No hemos olvidado la guerra de Irak. Afganistán sigue ocupado. Lo de Irak fue un acto ilegal y seguimos pidiendo que se juzgue a Aznar por crímenes de guerra", recuerda Giganto. En su opinión, la peineta es secundaria, aunque refleja "la catadura moral" y "la prepotencia del PP" y su obsesión por "mostrarse siempre superior". Los manifestantes no están soprendidos por lo sucedido, aunque piensan que una persona como Aznar "debería estar curado en estos temas y saber que en Oviedo no le tienen precisamente simpatía".

La Coordinadora de Asambleas de Estudiantes ha cuestionado el derecho a Aznar a la libertad de expresión tras haber cometido "uno de los mayores genocidios en la historia del Estado español". Sostienen que "los causantes de muerte y destrucción" no pueden ejercer a su vez "el derecho a la libertad de expresión". Para la coordinadora la peineta refleja el "escaso respeto de esta persona a la crítica y a la vida humana".

Los estatutos de la Universidad de Oviedo, explican, establecen que ésta defiende la paz, rechaza la guerra y la investigación con fines bélicos, por lo que Aznar "nunca debería haber pisado el recinto universitario".

La peineta, "una anécdota"

El gesto despectivo del ex presidente del Gobierno  ha generado una lluvia de críticas. El rechazo a la reacción que tuvo el ex presidente ha sido general, salvo en las filas del PP, aunque su presidente, Mariano Rajoy, ha evitado entrar en la polémica.

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha considerado que el gesto de Aznar "no ayuda mucho a mantener la idea de respeto", pero ha subrayado que la defensa de las ideas debe hacerse siempre desde la palabra y desde el respeto, nunca desde el insulto", en alusión a los estudiantes.

En el PP, dirigentes del partido como el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, han defendido la actitud de Aznar al señalar que lo que sufrió fue una agresión intolerable y han criticado que altos cargos socialistas no lo hayan condenado.

En esta línea se ha pronunciado el presidente de Nuevas Generaciones del PP, Nacho Uriarte, quien ha comentado a EFE que entiende que Aznar haya podido tener una reacción como la que tuvo tras "muchos años aguantando este tipo de acciones violentas".

Opiniones para todos los gustos


Para el lehendakari, Patxi López, la actitud de Aznar es rechazable "socialmente" y más al tratarse de un político, desde donde hay que transmitir "cierta pedagogía y respeto".

La secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE, Elena Valenciano, le ha acusado de tener "mucho rencor acumulado", de hacer críticas "cargadas del odio del perdedor" y de ser "autoritario, deslenguado, maleducado y resentido".

Con su comportamiento, ha proseguido, ha inaugurado "un estilo desconocido en el contexto europeo, donde todos los presidentes conservan un respeto democrático e institucional a los anteriores".

El secretario general de Libertades Públicas y Derechos de Ciudadanía del PSOE, Álvaro Cuesta, ha dicho que el "dedazo" de Aznar "explica muchas de las carencias del líder de la oposición" porque fue precisamente con ese dedo con el que designó a su sucesor.

Para el secretario general de ICV, Joan Herrera, supone "arrogancia y prepotencia" y la ha homologado con "otros altos dirigentes del planeta, como Silvio Berlusconi, que también es capaz de hacer estas cosas". Según Herrera, "a todo el mundo le pueden silbar en un acto, pero cuando te pasa debes actuar con mejores formas".

En similares términos se ha expresado el coordinador general de IU de Asturias, Jesús Iglesias, para quien ese gesto "define al personaje".

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