Viernes, 19 de Febrero de 2010

Otra maldita película sobre Goebbels

Jew Suss (Rise and Fall) recibió un concierto de pitos gélidos por parte del público, pese a partir como favorita

ALBERTO MORENO ·19/02/2010 - 08:30h

Oskar Roehler y Moritz Bleibtreu ayer en Berlín. - AFP

Partía como la gran apuesta alemana en la Berlinale. Sin embargo, Jew Suss (Rise and Fall) recibió un concierto de pitos gélidos por parte del público. El filme realiza una reflexión metacinematográfica del éxito y ocaso de El judío Suss (Veit Harlan , 1940), película antisemita auspiciada por la maquinaria propagandística nazi al inicio de la II Guerra Mundial. El objetivo del maquiavélico Goebbels era muy simple: justificar el odio ario hacia los judíos.

Y no han sido unos pitidos surgidos por el hastío de ver aquí una nueva película sobre el nazismo, del mismo modo que los españoles nos quejamos muchas veces del eterno retorno de nuestro cine a la Guerra Civil. Ni siquiera debidos al hartazgo de ver al ministro de propaganda de Hitler participando en un filme por cuarta vez en el último año (ya suma 64 apariciones en pantalla).

El problema principal es que el director Oskar Roehler, pese a contar con un presupuesto holgado, una historia relativamente desconocida y parte de lo más granado del star system alemán, se ha deslizado hacia una nadería ideológica que hace pensar que se nos ha tenido que escapar algo. Que no todo podía ser eso. Que por mucho que Moritz Bleibtreu (Goebbels) juegue a ser Christoph Waltz en Malditos bastardos, detrás tendría que haber algo más de sustancia. Pues no. De ahí los pitidos.

La ola argentina

El enfado se quedó aquí. Porque las dos directoras que completaron ayer la sección oficial fueron recibidas con más alborozo. La argentina Natalia Smirnoff compone en Rompecabezas una de las películas más estimulantes y minimalistas de la competición. La actriz María Onetto, aspirante al Oso de Plata, interpreta a una abnegada esposa y madre cuya única alegría es hacer puzzles. La gente se burla de ella. El público alemán, por contra, se identificó con la mujer. Rompecabezas aspira aquí a todo.

Idéntico sentimiento de compasión desata la protagonista de On the path, cinta de la bosnia Jasmila Zbanic sobre un matrimonio que se desintegra debido al islamismo fundamentalista que profesa el marido tras perder el trabajo. No todos se han sentido satisfechos con la tibia conclusión del filme. Pero al menos su tesis está clara.