Viernes, 19 de Febrero de 2010

La Liga como sedante

El Real Madrid pide tranquilidad y olvidarse por ahora del Olympique para no descentrarse

GONZALO CABEZA ·19/02/2010 - 00:30h

Pellegrini se dirige a sus jugadores, ayer antes de comenzar la sesión de entrenamiento en Valdebebas.

Cómo desactivar en el vestuario la ansiedad por la obligación de eliminar al Lyon se ha convertido en una tarea común en el Madrid. La fórmula elegida es hablar de la importancia de la Liga y del partido del domingo ante el Villarreal y no dramatizar la vuelta de la Champions.

La derrota en Gerland ha puesto sobre el tapete del Bernabéu los 252 millones de euros invertidos, y nadie en el club lo pasa por alto. Menos aún los jugadores, y eso es lo que preocupa en la zona noble, que desde septiembre ha detectado que el ruido por la inversión realizada distorsiona al vestuario y sesga muchos rendimientos individuales. "Somos conscientes de la inversión realizada y de que este año no podemos permitirnos caer en octavos de final", aseguró Arbeloa el miércoles. Justo la frase que en los despachos no quieren oír ahora. La intención es que de aquí hasta los días previos al 10 de marzo no se hable de ese partido a todo o nada con el Lyon. Entre medias, esperan el Villarreal, el Tenerife y el Sevilla.

"Quedan veinte días para el Lyon y debemos pensar en la Liga", dice Pardeza

Miguel Pardeza, director de fútbol, incidía ayer en la necesidad de abstraerse de la Champions hasta la vuelta: "Quedan 20 días para eso, es un problema si no pensamos en la Liga. Este domingo tenemos un partido importante contra el Villarreal".

El Madrid es tan universal en la victoria como en la derrota. En el club existe vértigo por el torbellino mediático que originaría la eliminación europea, pero la consigna es no airearlo, sino aparentar tranquilidad. "Al Madrid le faltan jugadores competitivos para jugar en Europa", dijo Casillas tras el chorreo del Liverpool. 252 millones después, la plantilla es consciente de todo lo que está en juego.

La Liga de Campeones es la obsesión del club, no sólo por la solera de la competición, sino porque la final será en el Bernabéu. También porque la vieja Copa de Europa es el motor sobre el que se ha cimentado la leyenda ganadora del club, que, a su vez, es la marca Real Madrid a exportar. Con todo, en las oficinas blancas se intentan transmitir esos mensajes de serenidad. Los directivos no quieren sobrepresionar al equipo y arguyen que el resultado es "escaso" y "remontable". Aunque en muchos lados se hable de remontada, no consideran que un 1-0 sea suficiente para evocar a la épica. Ese el mismo mensaje que maneja la plantilla para afrontar la vuelta. Ayer, el entrenamiento fue un poco más largo de lo habitual. "Pellegrini nos dijo que tenemos que estar tranquilos, ser conscientes de que tenemos equipo y jugadores de sobra para revertir esta situación", reconoció Garay.

Antes de recibir a los galos, aguardan a losblancos Villarreal, Tenerife y Sevilla

Para ganar al Lyon el Madrid necesitará exorcizar su historia reciente. Lleva cuatro años sin pasar de octavos y últimamente no gana los partidos importantes. Este año, por ejemplo, fue incapaz de vencer al Milan en dos partidos (2-3 y 1-1). En Liga, el Madrid también perdió sus dos citas más complicadas, Barcelona y Sevilla. Pardeza quita hierro al asunto: "Ganamos en Marsella, en Coruña, en Valencia y al Atlético, todos ellos eran partidos con mucha presión y los sacamos adelante", asegura el dirigente blanco, que no cree que a la plantilla le falte carácter en las citas decisivas: "esa no es la cuestión, no es extraño que los equipos grandes te hagan daño".

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