Jueves, 18 de Febrero de 2010

En libertad provisional el periodista de la BBC que admitió haber matado a su amante

Ray Gosling, quien aseguró haber asfixiado a su pareja, enfermo de sida, podría ser llamado a declarar de nuevo

EFE ·18/02/2010 - 17:15h

AP - Ray Gosling.

Ray Gosling, el veterano periodista de la cadena británica BBC que confesó haber ayudado a morir a su pareja, ha sido puesto en libertad provisional este jueves, según informó su abogado, Digby Johnson.

Gosling, de 70 años, estuvo retenido durante día y medio en la comisaría de policía de Nottingham (al norte de Inglaterra) para ser interrogado como sospechoso de un delito de asesinato. Su abogado informó a los medios de que Gosling fue puesto en libertad provisional y que quedó sujeto a "posteriores preguntas que le quiera hacer la policía".

"Ha facilitado gran cantidad de información a la policía y ellos tienen que pasarlo ahora por el tamiz", dijo el abogado, que precisó que la libertad provisional se prolongará dos meses.

Asistir o inducir la muerte de otra persona es ilegal en Inglaterra y Gales en virtud de una ley sobre suicidio que data de 1961 y que establece penas de cárcel de hasta 14 años.

Sin embargo, Gosling no fue detenido por eso, sino como sospechoso de asesinato, delito que se castiga con la cadena perpetua.

El reportero freelance admitió en un programa emitido el pasado lunes que asfixió con una almohada al que entonces era su compañero, quien padecía dolores insufribles a causa del sida. El periodista explicó que actuó así por un acuerdo llegado con su amante, cuyo nombre no facilitó, para cortar de raíz los dolores y su sufrimiento.

"Una vez maté a alguien...Era mi amante y tenía sida", aseguraba Gosling durante la retransmisión. "Cogí la almohada y le asfixié con ella hasta que murió y no me arrepiento. Hice lo correcto", confesó Gosling en el citado documental.

Aunque omitió cualquier dato o precisión sobre el lugar y el momento en que sucedió, el reportero explicó que su pareja se encontraba hospitalizada y que los médicos le habían asegurado que ya no podían hacer nada más por él.

"Pedí al médico que me dejara con él un momento. Se fue, volvió y al regresar afirmó le dije que se había marchado. Nunca se volvió a mencionar nada más al respecto". Gosling justificó su acción al señalar que "cuando se quiere a alguien, es duro verle sufrir" y admitió que tenía sentimientos "contradictorios" sobre la eutanasia.

"Ahora es el momento de compartir un secreto que he guardado durante mucho tiempo", dijo el periodista. Interrogado sobre cualquier posible sensación de culpabilidad, respondió que no tenía "absolutamente ningún pesar" por lo ocurrido.