Jueves, 18 de Febrero de 2010

Varias víctimas de los curas pederastas alemanes se suicidaron

Lo denuncia la abogada contratada por los Jesuitas para investigar los casos de pedofilia en sus colegios

PUBLICO. ES / EUROPA PRESS ·18/02/2010 - 14:46h

La abogada Ursula Raue, encargada por la Orden los Jesuitas de investigar los casos de pederastia en varios de sus centros escolares de Alemania, informó hoy de que algunas víctimas terminaron quitándose la vida.

Durante la presentación de los resultados parciales de sus investigaciones, Raue dijo que hasta ahora se han dirigido a ella 115 víctimas, entre las que hay personas que estuvieron en colegios que no fueron regidos por jesuitas.

También hay mujeres que son acusadas de haber perpetrado abusos sexuales en los colegios, explicó Raue al comentar que "el caso ha adquirido una dimensión que antes no era previsible".

Raue señaló ha recibido informes acerca de que algunas de las víctimas se suicidaron y se mostró sorprendida al comprobar que en las actas que ha estudiado de los colegios de los jesuitas en ningún momento se refleja el estado anímico de los niños.

Algunas víctimas, según Raue, sólo se han atrevido a hablar ahora e incluso habían ocultado lo que les ocurrió a sus propias esposas.

Las victimas revelan casos de sadismo

Según Raue, la mayoría de las víctimas relatan que sufrieron la manipulación de sus genitales por parte de los sacerdotes y también hay otros que hablan de actos de sadismo.

El escándalo se desató cuando el padre Klaus Mertes, rector del la escuela de élite Canisius de Berlín, regida por los jesuitas, hizo público en enero pasado situaciones de abusos perpetradas el colegio décadas atrás.

Después de que Mertes sacara a la luz casos que durante años habían permanecido en secreto empezaron a aparecer otras víctimas de abusos, no sólo en el Canisius sino también en otros dos colegios de jesuitas, en Bonn y en la Selva Negra.

Uno de los puntos que más criticas ha generado es que los responsables de los abusos en Bonn y en la Selva Negra habían estado antes en Berlín, de donde habían salido porque los superiores habían tenido noticia de sus tendencias pederastas.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad