Jueves, 18 de Febrero de 2010

La luz vuelve a Tenerife

Un apagón en la central eléctrica de Las Caletillas dejó a la isla varias horas a oscuras

EFE ·18/02/2010 - 18:10h

Una valla cercana al campus universitario de Guajara, en La Laguna, derribada por el fuerte viento que azota Tenerife, y que ha ha provocado desprendimientos y el cierre de carreteras, y ha dejado sin suministro eléctrico a unas 3.000 personas. EFE

El temporal de fuertes vientos y lluvia que ha afectado a Canarias en los últimos dos días dejó sin luz a los casi 900.000 habitantes de Tenerife durante varias horas, un apagón total producido por una caída en cadena de los grupos eléctricos de las dos centrales de la isla. La gran parte del suministro eléctrico se ha recuperado a media tarde, y se espera que en las próximas horas quede restablecido todo el servicio.

El apagón se produjo a las 12.08 horas, justo cuando ya las previsiones meteorológicas anticipaban el alejamiento del temporal de viento y agua que aún mantiene en alerta al archipiélago canario.

El agua y sobre todo el viento han ocasionado desde el miércoles problemas en las comunicaciones marítimas y aéreas, la suspensión de las clases en colegios y universidades, cortes en algunas carreteras y daños en la agricultura aún por evaluar. Los aeropuertos de La Palma y El Hierro y los puertos de Agaete (Gran Canaria) y Valle Gran Rey (La Gomera) estuvieron cerrados por los fuertes vientos y el oleaje.

El temporal provocó destrozos en algunos puertos autonómicos, como los de Gran Tarajal y Morro Jable, en Fuerteventura, y las instalaciones portuarias de Sardina del Norte, en Gáldar. En Tenerife los cortes de carretera afectan a los accesos al Parque Nacional del Teide, en donde se han acumulado hasta 20 centímetros de nieve, y en Gran Canaria, dos carreteras, la que une Tejeda con Artenara y la carretera que va de Agaete a la Aldea, se encuentran cortadas al tráfico por desprendimientos de piedras.

Sin daños personales

Las mayores rachas de viento se registraron durante la noche en las cumbres de Tenerife, donde, a 2.500 metros de altitud, se llegó a 150 kilómetros por hora en los peores momentos, mientras que se alcanzaron los 120 kilómetros por hora en varios puntos de las islas. Pese a todo, el temporal no ha producido daños personales, aunque sí desperfectos por caídas de árboles, vallas, carteles y roturas de cristales.

En Tenerife, el oleaje deterioró parte del paseo marítimo de Playa San Juan, en el sur de la isla, así como la playa misma, y el cien por cien de los cultivos de tomate, frutas y hortalizas en Guía de Isora y Santiago del Teide se vieron afectados.

Los perjuicios a la agricultura de exportación en toda Canarias a causa de los vientos han sido cuantiosos, tanto por los vientos como por los retrasos en sus envíos por barco al continente europeo, según la Federación de Exportadores Hortofrutícolas de Las Palmas.

En Gran Canaria, en La Aldea de San Nicolás cayeron invernaderos y mallas, mientras que en la zona de Maspalomas y al sureste de la isla también hubo grandes desperfectos en los cultivos de tomates y pepinos.

El temporal comienza a remitir

Antes del apagón general que afectó a la isla de Tenerife desde el mediodía, ya varios miles de hogares y comercios se habían quedado sin suministro eléctrico desde la tarde del miércoles, cuando hasta 25.000 clientes estuvieron sin servicio. Cientos de vecinos de El Hierro y La Gomera pasaron la noche sin luz por los daños que produjo el viento en las torres eléctricas.

Aún no se han explicado oficialmente las causas del apagón total en Tenerife, aunque Endesa ha informado al Cabildo insular de que se produjo una caída en cadena tras el fallo de un grupo generador en la central de Las Caletillas, falló que arrastró a esta estación y a la de Granadilla.

La Agencia Estatal de Meteorología informó de que el temporal comienza a remitir, aunque se mantiene la alerta naranja al menos hasta esta tarde, cuando se espera que la intensidad de los vientos cambie a flojos y moderados. También el Gobierno de Canarias mantiene la preemergencia en fase de alerta por lluvias y vientos fuertes y mal estado de la mar.