Jueves, 18 de Febrero de 2010

Almunia asegura que la UE evitó una carrera de subsidios a la banca por la crisis

EFE ·18/02/2010 - 10:11h

EFE - La Jefa de la diplomacia europea, la británica Catherine Ashton (i) y el comisario europeo de la Competencia, Joaquín Almunia, llegan a la primera reunión plenaria de la nueva Comisión Europea en la sede de la UE en Bruselas, Bélgica, ayer miércoles, 17 de febrero de 2010.

La Unión Europea (UE) ha evitado que la aportación de ayudas al sector financiero durante la crisis se haya convertido en una carrera entre Estados miembros para apoyar a sus bancos, defendió hoy el comisario europeo Joaquín Almunia.

La normativa vigente en los Veintisiete ha minimizado además "las distorsiones de la competencia procedentes de los rescates gubernamentales a gran escala para las instituciones financieras", agregó el responsable de Competencia de Bruselas, en una reunión en París.

Esas normas, dijo el también vicepresidente de la Comisión Europea, son un "elemento clave de la política comunitaria de competencia" y han evitado "una dañina carrera de subsidios entre los Estados miembros", precisó.

El comisario intervino en la apertura de un seminario sobre política de competencia organizado en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y que inauguró con el secretario general de este organismo, Ángel Gurría.

Almunia recordó que las normas sobre ayudas gubernamentales no son exclusivas de la UE, que se dan en todos los regímenes que afectan a la competencia -en los ámbitos nacional, federal, supranacional o internacional- y que contribuyen a abrir los mercados al comercio internacional.

"En último término, ayudan a que los gobiernos valoren la efectividad de los subsidios que proponen y contribuyen a canalizar los fondos hacia donde más se necesitan y donde pueden generar más beneficios para los contribuyentes", afirmó.

Almunia explicó que las ayudas estatales en la UE sólo correspondieron a algo más del 0,5% del Producto Interior Bruto (PIB) comunitario durante el período 2004-2008, "excluidas las medidas destinadas a abordar la crisis económica y financiera".

"A largo plazo, las ayudas están en una senda descendente, ya que están por debajo del 1% del PIB de la UE de la década de los noventa", precisó.

Sobre las ayudas públicas durante la crisis, Almunia se mostró convencido de que "la temprana intervención de la Comisión Europea ayudó a garantizar que hubiera un acercamiento común por parte de los Estados miembros en los rescates al sector financiero".

"Puede que aprobaran medidas diferentes -las que consideraron que eran mejores para la situación de sus respectivos mercados- (...) pero la Comisión Europea exigió que todas ellas cumplieran con ciertos principios fundamentales".

Entre estos, Almunia mencionó "el acceso no discriminatorio a los planes nacionales, que las ayudas se limitaran a lo que era necesario, mecanismos para evitar el abuso en el apoyo del Estado, y las medidas de reestructuración para algunas instituciones financieras que recibieron gran cantidad de ayudas".

"Esto contribuyó a que se redujeran al mínimo las distorsiones de la competencia entre bancos dentro y fuera de las fronteras nacionales y ayudó a proteger la integridad del mercado interno de la UE", aseguró el comisario de Competencia.

"Evitó una costosa y dañina carrera de ayudas entre los Estados miembros, cada uno de ellos intentando superar al otro en un intento de evitar que las empresas se marcharan fuera", insistió Almunia.

Poniendo la vista en el futuro, el comisario dijo que la política comunitaria de revisión de las ayudas de Estado, especialmente con la aplicación de la condición de que se pongan en marcha medidas de reestructuración para autorizar los subsidios a la banca, está ayudando al sector financiero.

Y ello con el objetivo de hacer que las instituciones financieras sean viables "para cumplir con su función esencial de aportar financiación a la economía real", concluyó.