Jueves, 18 de Febrero de 2010

La subida del consumo privado encauza la salida de la recesión

El gasto de los hogares españoles aumentó en el cuarto trimestre de 2009 por primera vez en dos años

BELÉN CARREÑO ·18/02/2010 - 00:30h

El comercio a pie de calle ya lo advirtió al cierre de la campaña de Navidad: "Ha habido una mejoría en las ventas". Y ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE) ratificó, al dar a conocer el detalle de la composición del PIB del cuatro trimestre de 2009, que el consumo de las familias españolas por fin ha empezado a crecer.

El gasto de los hogares aumentó en el cuatro trimestre de 2009 un 0,3% frente al de la temporada de verano. Esta subida, aunque muy moderada, puede ser un punto de inflexión, ya que es la primera vez en dos años que el indicador registra un signo positivo.

Economía cree que los datos de 2010 ya aseguran la recuperación

Con todo, el dinamismo de la demanda interna no fue lo suficientemente fuerte como para que la economía creciera en el trimestre, que cerró con una caída del PIB del 0,1%, como ya adelantó el INE la semana pasada.

Inesperadamente, el descenso del gasto público fue el que evitó que la mejoría del consumo privado permitiera a la economía española salir de los números rojos. La retirada parcial de los planes de estímulo y los ajustes en el gasto corriente llevaron a las administraciones públicas a reducir su consumo en un 1,7% en el último trimestre del año, lo que no ocurría desde el tercer trimestre de 1997. La explicación, según Economía, está en la moderación de los salarios públicos, pero también en la paulatina retirada de algunas medidas de estímulo, como el progresivo agotamiento del dinero del Fondo de Inversión Local .

El secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, cree que estos datos desvelan una rotación entre el papel del Estado durante la crisis y el que tendrá el sector privado en la recuperación. "El consumo privado está tomando poco a poco el relevo al papel del gasto público", señaló Campa, que responsabilizó a los planes de estímulo y a los bajos tipos de interés del buen comportamiento de la demanda nacional. La influencia de las ayudas en el consumo es clara en el caso de las compras de bienes duraderos, donde el aumento en un 30% de las matriculaciones de coches dio un espaldarazo al gasto.

El estancamiento de los socios del euro, principal problema para crecer

El impulso de los planes de estímulo desaparecerá en los próximos meses, y con él crecen las incertidumbre sobre la evolución del consumo. Sin embargo, Campa rehusó atribuir a las ayudas oficiales todo el mérito del buen comportamiento de la demanda interna, ya que hay otros componentes que mejoran, como la actividad de los servicios de mercado, las importaciones o la inversión de bienes de equipo que creció un 3,1%. Con todo, el secretario de Estado cree que cuando las medidas fiscales se retiren por completo no habrá un efecto perverso en la economía y confía en la recuperación definitiva del gasto de los hogares.

En este sentido, Campa descartó una recaída en los próximos trimestres "no lo barajamos" y aseguró que, con los datos que se disponen ya de 2010, como demanda de energía, confianza del consumidor o venta de vehículos, se puede decir que se afianza la tendencia de la recuperación. "Habrá mejoras suaves y sostenidas este trimestre", apuntó.

Precisamente, pocas horas antes, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, había anunciado en el Congreso que este trimestre la economía española crecerá y que a final del año se logrará crear empleo neto. Desde Economía se mantuvieron más prudentes con esta afirmación, aunque sí esperan que después de una primera parte del año en la que se seguirá destruyendo empleo se vean mejorías palpables en el mercado de trabajo.

Menos empleo

Por el momento, y según los datos presentados ayer, en 2009 se eliminaron 1,27 millones de puestos de trabajo a tiempo completo. La reducción en el número de trabajadores ha elevado la productividad hasta el 3,2% (frente al 1% en la época de bonanza) y por segundo trimestre consecutivo se ha visto una reducción de los costes laborales.

Además, en términos interanuales, la economía española se redujo en el ejercicio pasado un 3,6%, en línea con lo previsto por el Gobierno. Este acierto en las previsiones dio alas a Campa, que defendió la credibilidad del cuadro macroeconómico con el que se han elaborado los presupuestos para este ejercicio, que sostiene que la economía apenas se contraerá otro 0,3% frente al año anterior.

La única vulnerabilidad que Campa reconoció en el camino hacia la recuperación de la economía española es el comportamiento de los socios del euro, que en el último trimestre de 2009 lo hicieron peor de lo esperado. Debido al parón de estas economías, especialmente la alemana, el sector exterior español perdió algo de fuelle. La demanda exterior había supuesto durante la crisis uno de los mejores colchones para la maltrecha economía española, pero en los últimos tres meses su aportación a la actividad económica se redujo en cuatro décimas, hasta los 2,2 puntos. Sin embargo, el comportamiento de las exportaciones fue favorable, ya que se registró el primer crecimiento positivo en casi dos años en la venta al exterior de bienes.

Gracias a estos datos, la economía española cerró 2009 con una necesidad de financiación del exterior del 4,2%, la mitad de lo que se había registrado en 2008.