Jueves, 18 de Febrero de 2010

La moda española toma la Gran Manzana

Arriesgados y atrevidos, los diseños de aquí calan en la pasarela de Nueva York

ALEX CARRASCO ·18/02/2010 - 08:00h

ALEX CARRASCO - El diseñador español David Delfín.

Desde hace varias temporadas, el riesgo y la determinación de algunos diseñadores españoles han calado en la New York Fashion Week (NYFW). A la firma Custo Barcelona se han ido sumando sucesivamente los diseñadores David Delfín, Tony Francesc y Elisa Palomino, además de las diversas acciones que está llevando a cabo la Asociación de Creadores de Moda de España, que el pasado martes 9 de febrero presentó en la New York Public Library de Manhattan el libro Geografía de la Moda Española, con el auspicio de los modistos Óscar de la Renta y Carolina Herrera.

Elisa Palomino es la vicepresidenta de diseño de Diane von Furstemberg. Si bien no ve nada malo en el sentido práctico y funcional de la moda americana ("a fin de cuentas su principio básico está orientado a las ventas"), al ver su colección inspirada en el orientalismo barroco de los años veinte, su trabajo está más cerca del glamour y las técnicas de la alta costura de París que del minimalismo americano. "La idea es traer algo del glamour francés aquí, empleando técnica de alta costura, pero con precios mucho más accesibles", explica.

Aunque no reside en Nueva York, David Delfín ya es parte activa de su moda. "Aquí las relaciones públicas son fundamentales, la prensa es muy compleja y poderosa", comenta Delfín. Las palabras de David no son una exageración. Según Alex Badía, editor de moda masculina de la poderosa publicación Women´s Wear Daily, "aquí los periodistas son muy, pero que muy víboras. Las revistas americanas están llenas de mujeres extremadamente inteligentes y competitivas".

Sobrevivir en Nueva York

La visión de Badía es excepcional: son pocos los periodistas españoles con fuerza dentro de la moda americana. Para él, la complejidad está en la propia ciudad: "Para sobrevivir en Nueva York tienes que afrontar tus miedos todos los días. El ritmo de la ciudad es feroz: tienes que levantarte todas las mañanas creyendo que eres el más válido para lo que haces".

Román Lata, director de contenidos de V Magazine, plantea las grandes diferencias a uno y otro lado del Atlántico: "Creo que el mercado de EEUU se arriesga menos a nivel creativo y la gente espera tendencias claras que se puedan comprar y llevar. Europa se atreve a presentar la moda desde un punto de vista creativo que a veces no corresponde con lo que el consumidor lleva en la calle, pero sí en una revista de moda".

Raquel Sánchez colabora con Manuel Albarrán y Elisa Palomino. Su visión de los diseñadores norteamericanos no es demasiado optimista: "No he encontrado cosas interesantes; a excepción de firmas como Sans y Thom Browne todo es demasiado previsible". Siempre adscrita a la vanguardia, reconoce que la modernidad de Nueva York y Madrid se parece en que "está en la calle, se respira y se ve", aunque evidentemente es en la Gran Manzana "donde surgen las tendencias que años después veremos en España".

Cristina Gil Donaire trabaja como estilista. "No entiendo por qué la moda española está poniendo sus miras aquí, cuando lo que deberían es ahorrar esfuerzos en este momento de vacas flacas. Nos falta valorar mejor lo que tenemos", concluye la estilista. Lo cierto es que, con mayor o menor atino, el desembarco de profesionales de moda españoles es ya una realidad inapelable.