Martes, 16 de Febrero de 2010

Las obras de Thomas Schütte llenan los espacios del Reina Sofía

EFE ·16/02/2010 - 15:42h

EFE - La obra "Perro amarillo", de Thomas Schütte, uno de los trabajos incluidos en la exposición "Thomas Schütte. Retrospectiva", la muestra más completa de las organizadas en España del artista alemán y una de las más importantes de la temporada en el Museo Reina Sofía, donde se muestran obras pertenecientes a los últimos treinta años.

Las obras de Thomas Schütte llenan el Museo Reina Sofía en la primera gran retrospectiva que se celebra en España dedicada al artista alemán, en la que se recorren 35 años de su carrera.

El claustro del edificio de Sabatini, los jardines, el espacio Uno, la Sala de Protocolo y los amplios espacios de la Sala A1 acogen las más de 75 obras de distintas disciplinas artísticas y diferentes formatos que dan una singular y extensa visión de la obra de Schütte, considerado como uno de los artistas alemanes más importantes de su generación.

Las obras seleccionadas por la comisaria de la exposición, Lynne Cooke, muestran desde las pinturas realizadas en su época de estudiante, en el Espacio Uno, hasta la escultura-fuente "Mujer llorando" creada expresamente para esta exposición.

Algo nervioso pero satisfecho con el resultado, señaló que tras contemplar sus primeras obras le parecía que las de hace 35 años "eran las que más" le gustaban, pero se dio cuenta de que "las de la última época encajan perfectamente con las más antiguas".

"Para mi es importante ver que no he acabado como artista y que me queda por hacer en ese sentido".

El amplio recorrido de la muestra es como "una examen" de su obra, afirmó el artista. quien no dudó en "pedir perdón" si es que tiene que hacerlo a las personas que les pueda haber molestado sus esculturas de mujeres reclinadas, aunque dijo: "no sé como es un análisis feminista de estas obras" en las que ha trabajado con el objetivo de buscar formas escultóricas.

Instalaciones, acuarelas y aguafuertes, fotografías, maquetas arquitectónicas y los principales grupos escultóricos forman una exposición visual considerada por el director del Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, como "muy importante".

Borja-Villel hizo referencia al intenso diálogo que existe entre Schütte y el escultor Juan Muñoz y señaló que en la obra del artista alemán "hay mucho humor e ironía. Es una obra que dialoga con el espectador y en ella, a veces, el proceso es más importante que el resultado final. La indagación hace importante su obra".

Artista muy prolífico, con una gran variedad tanto en los materiales como en las disciplinas, "esta exposición es una gran oportunidad", en opinión de Lynne Cooke, que ha aprovechado los espacios del museo para montar una muestra que se puede recorrer de derecha a izquierda y al revés.

"Esto se produce tanto por los espacios como por las obras, que plantean yuxtaposiciones. Este 'mirar atrás' alude tanto a los más de treinta años de carrera del artista como a que ha vuelto su mirada al pasado buscando inspiración tanto en sus primeras obras como en las esculturas de épocas anteriores", señaló Cooke.

Desde finales de la década de los setenta, Thomas Schütte trabaja en series que examinan momentos de aislamiento, vulnerabilidad y desesperanza humanos. Toda su obra está impregnada de cuestiones sociales y políticas así como de la preocupación por la relevancia y la posición del artista en la sociedad.

En el recorrido, no cronológico, la comisaria ha jugado con el espacio y la luz. Los dos grandes pasillos del claustro se han llenado de criaturas o figuras fantásticas que se pueden ver desde la distancia y que llevan al visitante a acercarse paulatinamente hacia ellas, son figuras de aluminio pulido que van sorprendiendo al visitante en distintos momentos.

En uno de estos pasillo se encuentra "Konferenz" (Conferencia), de 2002, cuatro grandes caras de cerámica, así como "Wichte" (Duendes) 2006, compuesta por doce esculturas en bronce. La Sala de Protocolo exhibe la serie "United Enemies-A Play in Ten Scenes" (Enemigos unidos. Obra en diez escenas) 1993-1994, figuras mutiladas, algunas de ellas dentro de urnas de cristal.

En esta sala también se encuentran fotografías de la misma serie, dibujos y la pieza Self-Portrait as Candle Holder (Autorretrato llevando una vela) 1998.

En la sala A1 grandes piezas conviven con dibujos, acuarelas, maquetas arquitectónicas, instalaciones o esculturas, entre las que se encuentran "Die Fremden", (Los extraños) 1992; "Groâe Mauer" (Gran pared), 1977; "Groâer Respekt", (Gran Respeto) 1993-1994; la serie Hund (Perro) 2004 o "Weinende Frau", (Mujer Llorando) 2010 realizada expresamente para esta ocasión.

Finalmente, en el jardín de Sabatini se ha instalado la conocida serie de esculturas tituladas "Frauen", Mujeres (2000-2006).

Mila Trenas