Martes, 16 de Febrero de 2010

Hormona del "amor" podría ayudar en síntomas autismo: estudio

Reuters ·16/02/2010 - 14:14h

Por JoAnne Allen

Una hormona que se cree que estrecha los lazos entre las madres y sus bebés podría fomentar conductas sociales en algunos adultos con autismo, dijeron investigadores franceses.

El equipo halló que los pacientes que inhalaban la hormona oxitocina prestaban más atención a las expresiones cuando miraban imágenes de caras y eran más propensos a entender gestos sociales en un juego de simulación, dijeron los expertos en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Angela Sirigu, del Centro de Neurociencia Cognitiva en Lyon y líder del estudio, dijo que la hormona tiene un potencial terapéutico en los adultos y también en los niños con autismo.

"Por ejemplo, si la oxitocina es administrada temprano, cuando se hace el diagnóstico, podríamos quizás modificar la incapacidad de los pacientes autistas a desarrollarse en sociedad", explicó Sirigu en un email.

La especialista dijo que el estudio se centraba en la hormona porque se sabe que cumple la función de establecer lazos entre las madres lactantes y sus hijos y debido a que investigaciones previas demostraron que algunos niños con autismo tienen bajos niveles de oxitocina.

Las personas con el síndrome Asperger y otros desórdenes del espectro autista a menudo tienen problemas en la interacción social.

Sirigu dijo que la oxitocina podría ayudar a los pacientes autistas que tienen funciones intelectuales normales y capacidades lingüísticas relativamente buenas porque mejora el contacto visual.

"El contacto visual puede ser considerado el primer paso de la interacción social", dijo Sirigu. Pero las personas con autismo a menudo evitan mirar a los otros a los ojos.

"En nuestro estudio demostramos que la oxitocina mejora el contacto visual porque los pacientes pasaron más tiempo mirando a los ojos", explicó.

La hormona, señaló, también eleva la capacidad de los pacientes autistas de entender las respuestas de otras personas, lo que puede ayudarlos a aprender las reacciones apropiada a la conducta de los otros.

En el estudio, el equipo de Sirigu administró oxitocina a 13 personas con desórdenes del espectro autista de alto funcionamiento antes de participar en dos experimentos.

Los pacientes, 11 hombres y dos mujeres, no tomaron medicación dos semanas antes del estudio, que también incluyó un grupo de control con la misma cantidad de hombres y mujeres sanos.

Los investigadores observaron las respuestas de los participantes durante un juego en el que debían arrojarse una pelota virtual para medir sus cambios actitudinales.

En otro experimento, el equipo de Sirigu analizó cómo los pacientes respondían a las expresiones faciales cuando les mostraban imágenes con caras humanas.