Lunes, 15 de Febrero de 2010

Envenenamientos revelan agujeros en control suplemento dietario

Reuters ·15/02/2010 - 17:58h

Por Anne Harding

Un nuevo informe sobre los efectos dañinos de un suplemento alimentario líquido ilustró los riesgos reales asociados con el uso de esos productos.

En el 2008, los usuarios de Total Body Formula y Total Body Mega Formula comenzaron a perder cabello y a sufrir fatiga, diarrea, náuseas y otros síntomas. Para contrarrestarlo, algunos duplicaron la dosis del suplemento.

Pero los síntomas, que se registraron por primera vez en pacientes de un quiropráctico en Florida que vendía los productos en el consultorio, tuvieron origen en un lote de suplementos que contenían hasta 200 veces más la cantidad de selenio indicada en la etiqueta.

Nuevos estudios hallaron que el suplemento había afectado a 201 personas en 10 estados.

Si bien el organismo necesita pequeñas cantidades de selenio para una nutrición adecuada, consumirlo en exceso es tóxico y sus efectos duran meses, explicó a Reuters Health el doctor Timothy F. Jones, de la Escuela de Medicina de la Vanderbilt University, en Nashville.

Con su equipo, halló que la dosis promedio de selenio que las personas habían tomado era de casi 42.000 microgramos por día, cuando la dosis recomendada es de apenas 55 microgramos.

"Estos metales pesados permanecen en el organismo y tardan en abandonarlo. Cuando eso sucede, el cuerpo debe lidiar con el problema por semanas o meses", dijo el especialista.

En el estudio, publicado en Archives of Internal Medicine, el equipo señaló que el producto estuvo en el mercado durante 12 años sin efectos adversos.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) determinó que la sobredosis había sido un "error humano" de un proveedor de la empresa.

Los teléfonos del fabricante de los productos, Total Body Essential Nutrition, en Georgia, estaban fuera de servicio.

"Esto es más una excepción que la norma", afirmó el doctor William Obermeyer, vicepresidente de investigación de Consumerlab.com, una empresa independiente que evalúa la calidad de los productos nutricionales y para la salud.

Pero al momento de los envenenamiento en el 2008, la FDA estaba introduciendo normas de buenas prácticas para los fabricantes de los suplementos, indicó Obermeyer, quien antes trabajó en la FDA.

Esas normas de producción establecen que una empresa debe tener sistemas que garanticen que "la identidad, la pureza, la potencia y la composición" de sus productos coincidan con lo indicado en la etiqueta.

Según el sitio de la FDA en Internet, las prácticas también exigen a los fabricantes analizar todos los ingredientes que obtienen de otras fuentes.

Sin embargo, los clientes no tienen forma de asegurarse de que los suplementos que encuentran en las góndolas sean seguros, agregó Cooperman. "Es difícil para cualquiera controlar todas las marcas y productos. No tienen que registrarse en ningún lado para poder venderlos".

FUENTE: Archives of Internal Medicine, online 8 de febrero del 2010.