Lunes, 15 de Febrero de 2010

El ayuno, la abstinencia y la supresión de festejos son "respetables tradiciones heredadas"

Los obispos relacionan Cuaresma y Carnaval y aseguran que éste ha perdurado por sus "características de jolgorio y diversión"

EUROPA PRESS ·15/02/2010 - 18:30h

La Conferencia Episcopal Española (CEE) explica que el ayuno, la abstinencia y la supresión de festejos en Cuaresma son "respetables tradiciones heredadas". "Hemos heredado la tradición de vincular la Cuaresma con privaciones de tipo corporal: el ayuno y la abstinencia, la supresión de festejos ruidosos. Todo ello son respetables tradiciones heredadas", aseguró el asesor del Secretariado de la Comisión Episcopal de Liturgia de la CEE, Lino Emilio Díez.

En un texto de la CEE, Díez relaciona la Cuaresma y el Carnaval, "histórica y sociológicamente vinculados entre sí". Define la Cuaresma como el período de 40 días marcado por la preparación a la celebración de la Pascua y de la Pasión de Jesús y sostiene que el Carnaval nace asociado a ésta puesto que durante este período se suprimían todas las actividades de divertimento y así el Carnaval era una concentración de actividades lúdicas.

"Como si se quisiera llegar en tres días a tal saturación de fiesta y diversión, que no se las echara de menos durante los 40 días siguientes. Fue así como se introdujo otra celebración de signo exactamente contrario al de la Cuaresma: el Carnaval", detalla.

Sociedad secularizada

En este sentido, relata que "a medida que la sociedad se ha secularizado, a medida que la creencia y práctica religiosa no cubre la totalidad completa de la sociedad, sino una parte de ella, el Carnaval y la Cuaresma se han independizado". El primero queda "como un festejo civil autónomo, igual que la feria o los patios, si bien con sus características particulares" y la segunda "es vivida por el sector creyente y practicante de la sociedad".

Así, concluye que el Carnaval, aun teniendo su origen en la cronología del calendario litúrgico, dadas sus "características de jolgorio y diversión, ha podido perdurar en la sociedad secularizada desconectado de sus orígenes". "Por lo que se refiere a la Cuaresma, una vez se ha desligado de su vinculación a las estructuras sociopolíticas, puede ser revivida con más cercanía a su sentido espiritual", añade.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad