Lunes, 15 de Febrero de 2010

El Papa trata con los obispos irlandeses los abusos sexuales

Reuters ·15/02/2010 - 14:16h

Un destacado cargo del Vaticano dijo el lunes a los obispos irlandeses que acudieron a Roma para tratar con el Papa Benedicto XVI el gran escándalo de pedofilia de la Iglesia irlandesa que los clérigos que hubieran pecado deben admitir su culpa por "actos abominables".

El mensaje llegó en forma de sermón en una misa en la basílica de San Pedro poco después de que los obispos comenzaran dos días de conversaciones de crisis con el pontífice para formular una respuesta a las revelaciones de abusos por parte de los clérigos que han sacudido a la devota Irlanda.

"Sí, las turbulencias desatan miedo, incluso aquellas que golpean el bote de la Iglesia por los pecados de sus miembros", dijo el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, número dos de la jerarquía vaticana, a los obispos.

Bertone dijo que los juicios dentro de la Iglesia "son naturalmente más duros y más humillantes" particularmente cuando "eclesiásticos estuvieron implicados en actos tan abominables".

Las reuniones, las primeras de este tipo que se celebra en el Vaticano en ocho años, abordarán un plan de acción y podrían desencadenar la dimisión de más prelados en un remodelación de la jerarquía eclesial irlandesa, donde ya se han producido cuatro dimisiones.

Benedicto XVI, los 24 obispos irlandeses y altos dirigentes del Vaticano celebrarán tres períodos de sesiones en respuesta a la indignación en Irlanda por el Informe de la Comisión Murphy, un condena al abuso sexual infantil por parte de sacerdotes.

Bertone dijo que la gracia de Dios podía "sacar a uno de los abismos más profundos, pero sólo si el pecador reconocía totalmente su culpa".

OCULTACIÓN OBSESIVA

El informe, publicado en noviembre, dijo que la Iglesia en Irlanda había ocultado "obsesivamente" el abuso infantil en la archidiócesis de Dublín entre 1975 y 2004, y aplicó una política de "no preguntes, no digas".

El texto señaló que todos los obispos de Dublín en el cargo durante el período que se estudió habían sido conscientes de algunas quejas, pero que la archidiócesis había estado más preocupada de proteger la reputación de la Iglesia que de proteger a los niños.

Cuatro obispos han ofrecido su dimisión y el Papa ha aceptado una hasta ahora. El grupo de víctimas One in Four pidió la dimisión de otros obispos en toda Irlanda por participar en una "cultura de encubrimiento".

Grupos de víctimas dijeron que buscarían una compensación económica, lo que podría provocar una crisis financiera en la Iglesia de Irlanda.

En la Iglesia de Estados Unidos, golpeada por un escándalo similar en 2002, siete diócesis han pedido protección contra la bancarrota tras una oleada de demandas millonarias por casos de pedofilia contra sacerdotes.

la primera vez que un Papa dedicará un documento exclusivamente a hablar del abuso de niños de los clérigos.

El Papa ha condenado con firmeza tales abusos durante sus viajes a dos países muy afectados por estos escándalos: Estados Unidos y Australia. En diciembre, expresó su "indignación, traición y vergüenza" por el caso irlandés.

El actual arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, que asumió el cargo después del período que cubre el informe, ha dicho que espera "una reorganización significativa de la Iglesia en Irlanda".

El papel prominente de la Iglesia en la vida irlandesa es uno de los motivos por los que se permitió que los abusos pasaran sin comprobarse, dijo el informe.

Un sacerdote admitió haber abusado de más de cien niños. Otro dijo que había abusado de niños cada dos semanas durante 25 años.