Lunes, 15 de Febrero de 2010

España, dispuesta a acoger a 5 presos de Guantánamo

Reuters ·15/02/2010 - 10:23h

España está dispuesta a responder afirmativamente a la petición estadounidense de que acoja a cinco presos de la cárcel militar en la bahía de Guantánamo, informó el lunes el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

El ministro no quiso aclarar sin embargo la nacionalidad de los presos que vendrían a España procedentes de la base estadounidense situada en la isla de Cuba, en la que están retenidos unos 200 sospechosos de vínculos con Al Qaeda.

"Sí hay voluntad por parte del Gobierno de acoger a cinco presos de Guantánamo", dijo Moratinos en un desayuno informativo en Madrid.

"Las nacionalidades se irán viendo cuando lleguen a territorio nacional y se hará con todas las garantías legales para lógicamente defender la situación de seguridad y de legalidad que nuestro país requiere", añadió.

Tras asumir el cargo en enero de 2009, el presidente estadounidense, Barack Obama, prometió cerrar el centro en el plazo de un año el penal, pero las dificultades legales sobre qué hacer con los prisioneros han hecho imposible cumplir la fecha límite.

"(Hay un) compromiso colectivo de los europeos de ayudar a la nueva administración norteamericana a cerrar esa situación inaceptable de la cárcel de Guantánamo y en ese compromiso de solidaridad y ayuda al cierre de Guantánamo, la administración española siempre dijo que estaría dispuesta a acoger a varios presos de Guantánamo", señaló Moratinos.

uno yemení y otro palestino -, el jefe de la diplomacia aseguró que nunca se cerró la cifra y que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero siempre se mostró favorable a acoger a "varios presos de Guantánamo".

Las relaciones entre Estados Unidos y España se enfriaron en 2004, después de que Zapatero retirara las tropas españolas de Irak para cumplir una promesa electoral, pero han mejorado significativamente desde que Obama asumió la presidencia estadounidense.

El campo de detención de Guantánamo se creó en enero de 2002 para acoger a extranjeros capturados después de que las fuerzas lideradas por Estados Unidos invadieran Afganistán para expulsar a Al Qaeda y los talibanes en respuesta a los atentados del 11 de septiembre de 2001.