Lunes, 15 de Febrero de 2010

Grecia, conmoción y pavor

Se convierte en conejillo de indias

ERNESTO EKÁIZER ·15/02/2010 - 08:15h

La fórmula genérica de respaldo financiero a Grecia, producto de las divergencias entre Francia y Alemania, ha desplazado a un segundo plano lo que está verdaderamente en juego: la aplicación a la economía helena de un tratamiento de shock de devaluación interna, un concepto que pretende conseguir, mediante la deflación inducida desde un gobierno de la eurozona, el ajuste que antaño se lograba a través de la devaluación monetaria. Una operación económica que evoca a la ofensiva militar de conmoción y pavor en Irak (shock and awe).

Letonia es el caso más sangrante de chantaje de los mercados 

Grecia sigue de manera dramática a Irlanda en este experimento, ya que tiene sobre su cuello el aliento directo de los mercados, o las pistolas, para expresar más gráficamente la situación de chantaje. Pero ha habido otros casos en la Unión Europea. El más sangrante es el de Letonia, país que mantiene su moneda pegada al euro, sistema en el que aspira a ingresar, y que en 2008 y 2009 ha perdido un 25% de su Producto Interior Bruto. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), institución que ha firmado un acuerdo de préstamo con Letonia llamado "programa estratégico de devaluación interna a través de la disminución de salarios y precios", la economía caerá un 4% adicional en 2010.

La situación exacta en que se encuentra el Gobierno griego, entre la presión de los mercados y las autoridades comunitarias y el Banco Central Europeo (BCE), es la que ha denunciado el primer ministro Georges Papandreu el pasado viernes, día 12. Papandreu declaró, por fin, en un mensaje televisado, que la Comisión Europea ha "enviado mensajes ambiguos sobre nuestro país que han creado una psicología de la amenaza de colapso que puede autocumplirse". También recordó que la Comisión Europea fue incapaz de detectar el engaño de las cuentas públicas que presentaba desde 2004 el Gobierno conservador de Costas Karamanlis. "Ello ha minado la responsabilidades de las instituciones europeas ante los mercados internacionales", sentenció.

El fantasma de la Argentina de 2001 ha empezado su gira europea 

La esencia del programa que el FMI supervisa en Letonia es el que ha puesto en marcha, de acuerdo con las autoridades comunitarias y la asistencia de los técnicos del FMI, el Gobierno socialdemócrata de Papandreu. Básicamente: una reducción del 4% en el déficit público en 2010, déficit que actualmente supone el 12,7% del Producto Interior Bruto; un aumento de la edad de jubilación en el sector público; congelación de salarios; una subida de las gasolinas.

Pero estas medidas son el programa mínimo que la Comisión Europea está dispuesta a tolerar. "El nuevo gobierno ha asumido la responsabilidad política y ha anunciado un paquete de medidas. Esto es el mínimo absoluto que tiene que ser puesto en práctica inmediatamente, y serán necesarias más medidas a la luz del deterioro significativo de la situación. Esto requiere un fuerte liderazgo", ha declarado Jürgen Stark, miembro del consejo y economista-jefe del Banco Central Europeo (BCE) este fin de semana. Stark ya advirtió a primeros de enero que no había plan de salvamento en el horizonte. Ahora ya no niega esta posibilidad. Con todo, el fantasma de la Argentina de 2001 sólo acaba de empezar su gira europea.

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