Domingo, 14 de Febrero de 2010

Blanca Fernández Ochoa dice que "pasarán muchos años hasta que España gane una medalla en alpino"

EFE ·14/02/2010 - 12:29h

EFE - Blanca Fernández Ochoa. EFE/Archivo

Blanca Fernández Ochoa, es, junto a su hermano el fallecido, pero inmortal, 'Paquito' -campeón olímpico de eslalon en Sapporo'72 (Japón)- la única española que ha ganado una medalla olímpica en unos Juegos de Invierno.

En una entrevista con la Agencia EFE que tuvo lugar en Whistler Mountain, sede de las pruebas de esquí alpino de los Juegos de Vancouver, Blanca, que los cubre como comentarista de televisión, recuerda diversos aspectos de su carrera deportiva, analiza lo que puede ser la competición olímpica y comenta su nueva visión de unos Juegos, los primeros a los que asiste sin ningún tipo de presión.

P: De nuevo en unos Juegos, aunque en una faceta distinta. ¿Cómo está siendo su experiencia hasta el momento?

R: De momento, fenomenal, y eso que no han empezado las pruebas de esquí alpino. Me está encantando, porque me da tiempo a ver otros deportes, algo que cuando era deportista jamás pude. Ahora empiezo a entender más lo que es este mundillo de los Juegos Olímpicos. Hay deportes que desconocías y que aprendes a conocer. Eso engancha.

P: Sobre todo, afronta por primera vez unos Juegos relajada, sin la concentración ni la tensión propia de la competición, ¿no?

R: Efectivamente. Desde detrás de la barrera se ve de forma muy diferente. Y no echo de menos para nada la tensión aquella que tenía. Ni envidio para nada a los deportistas que están ahora tensos y concentrados, esperando sus carreras.

Lo veo desde otro punto de vista, muy relajada. Tengo otra visión, muy diferente a la que tenía cuando competía.

P: ¿Cómo eran aquellos días antes de la competición olímpica para alguien que, como usted, venía a competir con opciones de ganar?

R: Lógicamente, cuando vienes a una cita importante, vienes con tensión. Y si vienes con opciones de medalla, encima, pues mayor es la tensión aún. Te juegas el honor de muchos años de trabajo.

P: Estamos en Canadá, que organizó sus primeros Juegos de Invierno en el 88, en Calgary. Inevitable asociar su nombre al de esa ciudad: iba primera y se cayó en la segunda manga del gigante cuando esquiaba hacia el oro.

R: A pesar de que fue duro, lo recuerdo bien. Fueron unos Juegos a los que iba muy bien preparada, psíquica y físicamente. Recuerdo mi llegada, los entrenamientos... estaba con tensión, pero con menos de lo que la gente se imagina. Llegué allí pensando que eran mis últimos Juegos, que estaba en forma y que, con el trabajo hecho, lo que fuera a ser, sería. Esa era mi mentalidad en Calgary. Esos Juegos no salieron como esperaba, pero los recuerdo con cariño.

P: Por fortuna, no fueron los últimos. Cuatro años después, ganó el bronce en el eslalon de Albertville (Francia). ¿Ese resultado hizo justicia con usted?

R: Sí. Siempre he dicho que a mí esa medalla de bronce me supo a oro. Cuatro años después eran cuatro años más, con sus estaciones, que son durísimas, sobre todo el otoño, si entrenas sola, sin tener referencia alguna... Y, además, con el fantasma de Calgary encima.

Iba con un quintal en cada pierna. Y la tensión acumulada de cuatro años, sabiendo que ésos sí que serían los últimos Juegos, pasase lo que pasase. A mí eso, físicamente, me destrozó. Tuve síntomas extraños: insomnio, me vino la menstruación cuando no me tenía que venir, tuve una herida en el labio que también se me fue tarde... Era una tensión que había acumulado durante tanto tiempo que al soltarla dio lugar a que sucedieran cosas extrañas.

P: España cuenta, en Juegos de Invierno, el oro en eslalon de su hermano Paco en Sapporo'72 (Japón) y su bronce en Albertville, veinte años después. ¿Cuando caerá, al fin, la siguiente medalla olímpica invernal española? ¿Podría ser aquí, en Vancouver?

R: Lo pensaba ayer. Creo que en esquí alpino van a pasar muchos años. Muchos. Quizás demasiados, porque tiene que haber una serie de circunstancias que se tienen que dar. Lo veo muy negro.

En otros deportes, como el snowboard o el fondo, puede que lleguen antes. Pero en esquí alpino, muy a mí pesar, con María José Rienda rota y que quizá disputará aquí sus últimos Juegos, creo que pasará mucho tiempo hasta que haya alguien que tenga posibilidades de medalla.

P: Una pena que en estos Juegos ya se hayan tenido que aplazar pruebas de esquí alpino, ¿no?

R: Sí, pero es que la nieve está siendo sometida a muchas transformaciones debido a la meteorología. Igual llueve, que nieva, que sube la temperatura. Y al no haber una temperatura estable, la nieve no es regular. Tiene lo que es la capita fresca por encima, pero la parte de abajo es muy húmeda, se disuelve rápidamente y eso no asegura que los esquiadores compitan con seguridad. Por eso se ha retrasado (el descenso).

P: ¿Quiénes triunfarán en el esquí alpino en estos Juegos?

R: En hombres lo veo muy abierto. En mujeres, creo que serán los Juegos de (la alemana Maria) Riesch y de (la austriaca Kathrin) Zettel.

P: ¿No cuenta con Lindsey Vonn?

R: (La estadounidense) Lindsey Vonn parece que tiene fuertes dolores y es una incógnita. Pero, si compite en buenas condiciones, está claro que habrá que tenerla en cuenta. El resto lo veo muy abierto. Unos Juegos son siempre muy abiertos. Y eso es lo bonito.

P: ¿Cómo es su experiencia como comentarista de televisión?

R: Me encuentro a gusto, pero esto es más difícil de lo que parece, porque, cuando comentas un deporte como el esquí alpino, en el que todo pasa en centésimas de segundos, hay veces que puedes no atinar. Pero me encanta comentarlo desde la cabina.