Domingo, 14 de Febrero de 2010

Disparos al izamiento de la bandera afgana por parte de la OTAN

Reuters ·14/02/2010 - 09:08h

Las tropas afganas y de la OTAN podrán estar avanzando en la ofensiva contra los talibanes, pero una pequeña ceremonia de izamiento de bandera el domingo en una de sus recintos atrajo disparos, sugiriendo que los milicianos radicales siguen siendo desafiantes.

Los marines de Estados Unidos lideraron el sábado una de las mayores ofensivas de la OTAN contra los talibanes en Afganistán, en una prueba a la política de aumento de tropas del presidente Barack Obama.

Los helicópteros estadounidenses aterrizaron en el distrito de Marjah, el último gran bastión talibán en la provincia de Helmand, en las primeras horas de la campaña de la OTAN para imponer el control del Gobierno en las zonas en manos de los rebeldes, a un año del inicio de la retirada de las tropas de Estados Unidos.

"Siempre soñé en izar la bandera de Afganistán sobre Marjah", dijo Almast Khan, un soldado afgano de 22 años, en la ceremonia en un recinto que fue controlado por los marines. Pero supuestos milicianos dispararon en el exterior de la zona de protección.

El comandante de los talibanes en el distrito de Marjah, el mulá Abdul Razaaq, dijo en una entrevista publicada en una de sus páginas en Internet que la OTAN había exagerado la importancia estratégica de Marjah "para encubrir sus derrotas pasadas".

Marjah ha sido una zona de proliferación de insurgentes y de lucrativo cultivo del opio, que según países occidentales financia a los milicianos.

El tamaño del problema quedó de manifiesto en el recinto tomado por los marines. Se descubrieron bolsas de drogas con un valor de cientos de miles de dólares, al igual que sacos de químicos capaces de producir 45 kilogramos de explosivos, dijo Tim Coderre, un asesor civil de oficiales de los marines.

La operación de 15.000 hombres de la OTAN fue nombrada "Mushtarak", o "juntos", quizás para destacar que las fuerzas afganas y de la OTAN están decididas a trabajar unidas para restaurar la estabilidad en Afganistán.

Si el aparente éxito se puede traducir en un fin permanente de la insurgencia dependerá de la capacidad del Gobierno para garantizar la estabilidad política y económica de largo plazo.

Aún si la OTAN da un duro golpe a los talibanes en Helmand, los milicianos en la lista de blancos de Estados Unidos operan desde otros refugios dentro de Pakistán o cerca de la frontera.

Pakistán, aliado de Estados Unidos, es reacio a perseguirlos, ya que considera a estos grupos como activos para contrarrestar la influencia de India en Afganistán.

Hace décadas, la zona de Marjah era hogar de un proyecto de desarrollo afgano-estadounidense. Sus canales, que atraviesan tierras de cultivos, fueron construidos por los estadounidenses.