Viernes, 12 de Febrero de 2010

La viuda de Ángel González acusa a García Montero de "deslealtad al amigo muerto"

EFE ·12/02/2010 - 09:42h

EFE - La viuda de Ángel González, Susana Rivera, acaricia la urna que contiene las cenizas del poeta, momentos antes de depositarla en el cementerio de Oviedo, en enero de 2008. EFE/Archivo

Susana Rivera, viuda del poeta Ángel González, ha acusado al también poeta y escritor Luis García Montero, de "absoluta deslealtad al amigo muerto", y critica su "falsedad" al acusarla de querer quedarse "con todo el legado" de su marido.

Rivera, en un comunicado remitido a Efe, subraya que "es una difamación sin ningún fundamento" y "una muy grave afrenta" al notario que se encarga de custodiar el testamento de González, y asegura que a García Montero "ya le he oído decir lo mismo de otras viudas cuando el testamento no sale a su favor".

"Yo nos llamo viudas vituperadas", subraya la viuda del poeta, quien asegura que García Montero "necesita justificar su falta de compromiso" con la Fundación de su marido, todavía inexistente", y su "absoluta deslealtad al amigo muerto", para lo cual -añade- "no tiene más remedio que recurrir a la calumnia, la difamación y la injuria".

El pasado 8 de febrero, el poeta Luis García Montero, el escritor Manuel Lombardero, y el eurodiputado y ex alcalde de Oviedo, Antonio Masip, anunciaron que dimitían como patronos de la Fundación Ángel González por la "errática e incomprensible" postura de su presidenta y viuda del fallecido autor asturiano, Susana Rivera.

En un comunicado, Lombardero, Masip y García Montero, que mantuvieron a lo largo de su vida una estrecha relación personal con González, aseguraban que si hubiera habido "alguna posibilidad de entendimiento" y que la Fundación fuese viable con su presencia, "nunca" hubiesen decidido renunciar a su cargo.

"Tomamos esta decisión con gran dolor y por estricta lealtad al recuerdo de nuestro amigo Ángel González", concluía el comunicado.

La Fundación Ángel González se constituyó tras el fallecimiento del autor de "Áspero mundo" en enero de 2008, de acuerdo "a la voluntad expresada por el poeta", según indicó entonces el presidente asturiano, Vicente Álvarez Areces, y con el objetivo, según García Montero, de que "su legado moral y literario esté defendido y asegurado con cariño".

Hoy, su viuda sale al paso de las críticas de García Montero para señalar que "tendría que estar completamente loca" para pretender echar por tierra el legado de su marido, y recuerda que "soy su única familia, me nombró su heredera universal y me dio plena libertad de hacer lo que yo quisiera con su legado".

"En los casi treinta años que vivimos juntos, Ángel y yo siempre estuvimos totalmente de acuerdo", asegura su viuda, quien añade que "aparte de poder estar otra vez con él, no hay nada que pueda hacerme más feliz como que todo su legado esté en Oviedo, en una verdadera fundación con su nombre, bien cuidado y expuesto al público".

Susana Rivera pone de manifiesto que, si por alguna razón una fundación no es posible, "hay otras posibilidades; tengo toda la confianza en el Principado y en que se pueda encontrar una alternativa".

La viuda del poeta asegura que "el único problema" que existe con el testamento de su marido es "que se cita mal continuamente en la prensa", al desaparecer siempre, "misteriosamente", la parte dónde se la nombra heredera universal.

Respecto a las acusaciones a Rivera de Antonio Masip, ex alcalde de Oviedo, de negarse a poner en marcha los proyectos que ellos proponían, la viuda de González subraya que "no está en ninguna posición para reprochar nada a nadie, pues ha sido el menos activo en la tarea de levantar la Fundación, ya que desde septiembre de 2008 no ha asistido a ninguna reunión".

"Ninguno de los tres patronos dimisionarios ha hecho absolutamente nada para crear la Fundación", asevera Rivera, quien "en lo único" que da la razón a García Montero es en que a su marido "no le hubiera gustado esta situación; en efecto, estaría desolado e incluso enojado, porque no creo que tolerase que me calumnien a mí ni que se intentara utilizar su fundación para otros fines que no fueran los suyos".

Susana Rivera afirma que Ángel González "hasta en la muerte me protegió a mí", y añade que "ahora por obligación moral, pero sobre todo por amor, yo voy a hacer lo mismo por él siempre. Al final tanta injuria sólo daña a Ángel. No se lo merece".