Viernes, 12 de Febrero de 2010

Irán elogia su avance nuclear en el aniversario de la revolución

Reuters ·12/02/2010 - 07:54h

El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, dijo el jueves que el país está cerca de enriquecer uranio a un nivel suficiente como para fabricar armas atómicas, pero Estados Unidos subestimó el anuncio y dijo el mandatario sólo hablaba ante sus seguidores en un mitin.

En medio de la celebración por el 31 aniversario de la revolución islámica, Ahmadineyad dijo a una multitud en la plaza Azadi de Teherán que Irán ahora es capaz de enriquecer uranio con más de un 80 por ciento de pureza, acercándose a niveles que según los expertos servirían para producir una bomba nuclear.

Sin embargo, volvió a negar que el país tenga intenciones de desarrollar armas atómicas.

"La nación iraní es suficientemente valiente, así que si un día quisiéramos producir bombas atómicas, lo anunciaríamos públicamente sin tenerles miedo", dijo Ahmadineyad, dirigiéndose a los enemigos occidentales de Irán.

Además, afirmó ante la multitud que "cuando decimos que no producimos bombas atómicas, significa que no haremos eso, porque no creemos en tenerlas".

Estados Unidos no cree que Irán sea capaz de enriquecer uranio a ese grado, dijo en respuesta el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs.

"Irán ha hecho una serie de declaraciones que están (...) basadas en política", dijo a periodistas.

"El programa nuclear de Irán ha sufrido una serie de problemas durante el año. Para ser francos lo que dice Ahmadineyad (...) ha dicho muchas cosas y muchas de ellas resultaron no ser ciertas", añadió.

MITINES MASIVOS

En Viena, un grupo de expertos que vigila la proliferación nuclear dijo que "aunque Irán pueda demorarse más tiempo de lo esperado para producir suficiente uranio al grado de fabricación de armas atómicas, pocos creen que fracasará en ese esfuerzo".

El informe de David Albright y Christina Walrond del Instituto de Ciencia y Seguridad Nacional sostuvo que las sanciones internacionales habían retrasado el progreso de Irán, pero no lo detuvieron.

La televisión estatal dijo que "decenas de millones de personas" asistieron a mítines del Gobierno en respaldo de la revolución en todo el país de 70 millones de habitantes, que afronta su peor crisis interna en tres décadas.

Partidarios de la oposición se han unido a los reformistas que perdieron frente a Ahmadineyad en unas disputadas elecciones en junio pasado y se han negado a obedecer las demandas del Gobierno para detener las protestas.

La televisión estatal mostró imágenes en directo de cientos de miles de personas, algunas de ellas con banderas iraníes y fotografías del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, caminando hacia la plaza.

Más tarde Jamenei dio las gracias al pueblo iraní por acudir masivamente a los mítines.

Una página de Internet de la oposición, la Voz Verde de Irán, dijo que las fuerzas de seguridad dispararon y lanzaron gases lacrimógenos contra los seguidores del líder de la oposición Mirhosein Musavi que se manifestaban en Teherán contra el aniversario de la revolución que derrocó al Sha.

Otra página opositora, Norooz, dijo que 30 personas fueron arrestadas en una plaza de Teherán. Una tercera página de Internet, Jaras, dijo que las fuerzas de seguridad atacaron a otro líder opositor, Mehdi Karubi, y al ex presidente moderado Mohamad Jatami cuando acudieron a la marcha.

La web de oposición Kaleme dijo que la esposa de Musavi, Zahra Rahnavard, fue golpeada por agentes vestidos de civiles que llevaban bastones durante los mítines del jueves, pero que "fue rescatada por algunos seguidores de Musavi".

Jaras sostuvo que al menos 100 manifestantes, en su mayoría jóvenes, fueron detenidos en la ciudad noreste de Mashhad, y que hubo enfrentamientos "limitados" con las fuerzas de seguridad.

Añadió que más de 20 personas fueron arrestadas en la ciudad sureña de Shiraz, dado que la policía intentó impedir que los manifestantes se congregaran.

Las noticias no pudieron ser confirmadas de forma independiente porque los periodistas que trabajan para medios extranjeros fueron escoltados hasta la plaza Azadi y no tienen libertad para cubrir las marchas opositoras.

No hubo informaciones sobre violencia similar a la que estalló a fines de diciembre, cuando ocho personas murieron en enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y partidarios opositores.

Ninguna de las partes ha mostrado muchas ganas de compromiso en los ocho meses transcurridos desde las disputadas elecciones presidenciales de junio, que según la oposición fueron amañadas para asegurar la reelección de Ahmadineyad.

Irán se enfrenta cada vez a más peticiones de Occidente para castigar al país con una nueva ronda de sanciones después de que Ahmadineyad ordenara esta semana comenzar la producción de uranio con un mayor grado de enriquecimiento.