Jueves, 11 de Febrero de 2010

La central de Zorita comienza su desmantelamiento

El proceso culminará en 2015 y tiene como principal objetivo preservar la seguridad del entorno

EFE ·11/02/2010 - 20:06h

El director de Operaciones de Enresa, Alejandro Rodríguez Fernández, y el responsable del desmantelamiento de la Central Nuclear 'José Cabrera', Manuel Rodríguez Silva. EFE

La Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) se hace cargo desde este jueves de la central nuclear de Almonacid de Zorita, cerrada en abril de 2006, para iniciar el primer desmantelamiento total de una planta atómica en España. La operación se prolongará hasta el 2015.

El director de Operaciones de Enresa, Alejandro Rodríguez Fernández, y el responsable del desmantelamiento de la central José Cabrera, Manuel Rodríguez Silva, explicaron en una rueda de prensa el proceso que se seguirá hasta llegar al total desmantelamiento (nivel 3) dentro de cinco años.

El modelo estadounidense es el que se ha tomado como referencia para desmantelar la central más antigua de España (inició su actividad en 1968), dijeron los responsables de Enresa.

En total, se retirarán 104.000 toneladas de materiales, de los que sólo el 4% son residuos radiactivos, que se trasladarán mayoritariamente al centro de residuos de baja radiactividad del Cabril (Córdoba). El resto se quedará en el almacén de la propia central (ATI) hasta que se construya el almacén centralizado que ahora está en discusión.

Coste del proceso

El coste de esta operación supondrá 135 millones de euros, calculados en 2003, y una cuarta parte del presupuesto se destinará a medidas de control para garantizar la seguridad del proceso.

Se emplearán entre 200 y 250 trabajadores, de los que Enresa aportará una quincena y el resto se hará mediante empresas subcontratistas, la mayoría de las cuales ya operaban con Unión Fenosa y Gas Natural cuando explotaban la planta.

En 2016, el lugar que ahora ocupa la central "limpio desde el punto de vista radiológico", afirmó Rodríguez Silva. Entre las principales actividades del proceso han destacado la identificación de los materiales que se van a retirar, las tareas de desmontaje, las demoliciones y la restauración del terreno, porque "un buen desmantelamiento es llegar a la nada", puesto que el terreno quedará como en los años 60, dijo el director de Operaciones de Enresa.

La seguridad por encima de todo

Destacó, además, que por encima de todo se ha primado la seguridad para dar tranquilidad a la población del entorno, que dispondrá de un centro de información para cualquier consulta.

"Da igual dónde se sitúe el ATC; lo importante es que haya uno operativo"

Sobre si beneficiará a este proceso de desmantelamiento que el ATC pueda estar en Yebra (Guadalajara), una de las poblaciones que se ha presentado como candidata, el director de Operaciones de Enresa indicó que "lo que es necesario es que haya un ATC operativo sin importar si está cerca o lejos".

Respecto a los residuos que se quedarán en Zorita, dijo que el almacén de la central nuclear tiene una vida de cincuenta años y "por mucho que nos retrasemos en el ATC no llegaremos a ese tiempo".

No obstante, aclaró que los municipios del entorno de Zorita seguirán recibiendo compensaciones económicas mientras parte de los residuos que se van a retirar se tengan que quedar en el almacén de la central alcarreña.