Viernes, 28 de Septiembre de 2007

Ibarretxe lanza un órdago a Zapatero

Fija una consulta para el 25 de octubre de 2008 y un referéndum en 2010 // PSE y PP le acusan de estar generando otro conflicto

GUILLERMO MALAINA ·28/09/2007 - 23:33h

“Ha llegado el momento de romper la espiral y abrir un nuevo ciclo histórico”. En un tono solemne, el lehendakari, Juan José Ibarretxe, concluyó ayer con estas palabras ante el Parlamento vasco la presentación de su esperada iniciativa, en la que emplaza al Gobierno a alcanzar un “un pacto político entre Euskadi y España” para lograr la paz y la resolución del “conflicto vasco”.

En su hoja de ruta, prevé la celebración de una consulta el 25 de octubre de 2008, y un referéndum, ya en el segundo semestre de 2010, para que la sociedad vasca ratifique los acuerdos. Además, anunció que adelantará las elecciones al próximo otoño si la Cámara no refrenda en junio la continuidad de su plan. El pleno de política general –equivalente en Euskadi al Debate del Estado de la Nación– no defraudó las expectativas que se habían despertado.

Ibarretxe se encontró con la oposición de PSE, PP y EHAK. Socialistas y populares, pese a tener un discurso casi antagónico, coincidieron en reprocharle que con su propuesta, más que desbloquear la “espiral de no-diálogo” en busca de la paz, está generando otro conflicto. Y cobra especial valor en esta coyuntura la respuesta del líder del PSE, que avanza la que puede dar el Gobierno. “Con nosotros no cuente para promover la consulta autodeterminista”, advirtió Patxi López.

Le faltan votos

No es éste el único obstáculo con el que puede encontrarse Ibarretxe. Según su hoja de ruta, el Parlamento deberá aprobar en un pleno extraordinario en junio el eventual pacto con el Estado y la convocatoria de una consulta vinculante para octubre. Y si no existiera ese acuerdo con el Gobierno de Zapatero, la Cámara sometería a votación la celebración de una consulta no vinculante.

En ambos casos, el lehendakari necesita que su iniciativa salga aprobada por mayoría simple, con lo que necesitaría recabar, al menos, el apoyo de tres parlamentarios de la izquierda abertzale (EHAK) para alcanzar los 38 escaños.  El tripartito PNV-EA-EB suma 33 y, en principio, sólo tiene garantizado el apoyo de Aralar (un escaño). Hasta entonces el debate está garantizado.