Jueves, 11 de Febrero de 2010

Pedreira valida el secreto dictado por Garzón en la 'Gürtel'

El juez salva la fase de la instrucción en que los imputados fueron cazados por sorpresa

ALICIA GUTIÉRREZ ·11/02/2010 - 08:20h

Antonio Pedreira, instructor del caso Gürtel. - EFE

El juez del Tribunal Superior de Madrid (TSJM) Antonio Pedreira, que instruye la pieza principal del sumario Gürtel, infligió ayer un durísimo golpe a los imputados en sus expectativas de ver anulada la parte medular de la instrucción, aquella que se llevó a cabo antes de que estallara el caso y los implicados supieran que se les estaba investigando. Tras avalar, hace 12 días, las escuchas a presos y abogados ordenadas por Garzón, el magistrado del TSJM ha tumbado ahora el recurso contra el secreto de actuaciones dictado por el mismo magistrado y las sucesivas prórrogas que decretó.

Ochenta imputados

En su nuevo auto, fechado el pasado día 9, Pedreira ofrece, además, una nueva pista sobre los avances que las comisiones rogatorias están deparando: el número de imputados asciende ya a "alrededor de 80". Hasta ahora, se manejaba la cifra de 70, sin contar a los dos aforados Luis Bárcenas y Jesús Merino que investiga el Supremo.

Con el nuevo auto de Pedreira, las diligencias practicadas por Garzón al amparo del secreto quedan a salvo. Sólo peligrarían en una hipótesis de remoto cumplimiento: la de que la Sala de lo Civil y Penal del TSJM termine dando la razón a los imputados.

El recurso se dirigía contra seis autos del titular del juzgado central número 5

El recurso se dirigía contra seis autos del titular del juzgado central número 5. Los recurrentes, José Luis Izquierdo, considerado el contable de la trama; y Arturo González Panero, ex alcalde de Boadilla del Monte, intentaron que Pedreira invalidase las resoluciones dictadas por Garzón entre el 6 de agosto de 2008, cuando abrió el caso, y el 2 de marzo de 2009, cuando expiró la última prórroga del secreto acordada por el magistrado de la Audiencia.

Pedreira hace suyas la tesis de la Fiscalía: que el secreto resultaba imperioso para conocer "la capacidad real de decisión" de los jefes y testaferros de la red corrupta y para averiguar quiénes servían de "correos" en los "circuitos financieros mundiales en los que se mueve el dinero generado ilícitamente".