Miércoles, 10 de Febrero de 2010

Londres fue cómplice de las torturas de la CIA

Sus espías fueron testigos de los malos tratos al preso Binyam Mohamed

IÑIGO SÁENZ DE UGARTE ·10/02/2010 - 22:01h

Binyam Mohamed fue torturado por agentes norteamericanos en 2002 y el MI5 británico fue cómplice de los interrogatorios. Londres ha intentado durante mucho tiempo impedir que las pruebas de ese caso salieran a la luz y ayer vio coronados sus esfuerzos con un rotundo fracaso.

Un tribunal de apelación confirmó ayer que el Gobierno estaba obligado a desclasificar siete párrafos de un informe de los servicios de inteligencia que plasmaba esa complicidad.

El último párrafo era especialmente revelador: “Si el tratamiento hubiera sido administrado en nombre del Reino Unido, habría violado claramente los compromisos asumidos por el Reino Unido en 1972. Aunque no es necesario que describamos en detalle el tratamiento, se podría describir al menos como un tratamiento cruel, inhumano y degradante por parte de las autoridades de EEUU”.

El compromiso de 1972 se refiere a la decisión del Gobierno británico de prohibir en los interrogatorios policiales el uso de cinco técnicas , entre las que se encuentran la privación del sueño y de comida.

El Gobierno de Gordon Brown se había negado hasta ahora a hacer público el informe al completo para no poner en peligro la colaboración de los servicios secretos de ambos países.

La compensación

En el último momento, el Gobierno obtuvo una compensación al conseguir que se eliminaran de la sentencia varios párrafos con fuertes críticas al MI5. En la sentencia preliminar, se decía que los responsables de los servicios de inteligencia “habían engañado de forma deliberada” a la Comisión de Inteligencia del Parlamento al informar sobre su papel en los interrogatorios.

Además, denunciaba que la cultura de secretismo “impregna hasta tal punto” al MI5 que hace difícil creer la información que facilita.

El abogado del Gobierno tuvo acceso al contenido de la sentencia, como es habitual, y pudo hacer alegaciones que convencieron a los jueces para eliminar estas frases. Sin embargo, los abogados de Mohamed no tuvieron esa posibilidad.

La victoria del Gobierno en este punto es bastante pírrica, dado que esas críticas definen la opinión de los jueces sobre la poca credibilidad del MI5, aunque al final no hayan formado parte de la sentencia.

Binyam Mohamed nació en Etiopía y en 1994 pidió asilo político en Londres por la participación de su familia en la oposición al Gobierno etíope. En el año 2000 recibió una prórroga de cuatro años para prolongar su estancia en el Reino Unido.

En 2002, fue detenido en Pakistán y entregado a la CIA, que le acusó de luchar en el bando de los talibanes y colaborar con Al Qaeda. Tras pasar varios años en Guantábamo, fue puesto en libertad sin cargos.

El Foreign Office se ha negado a poner en marcha una comisión de investigación sobre el caso de Mohamed, como reclaman las organizaciones de derechos humanos.

“Durante más de un año el Foreign Office ha estado más interesado en su imagen que en denunciar la tortura”, dijo ayer Shami Chakrabarti, directora de Liberty. “El informe muestra la complicidad del Reino Unido con la parte más vergonzosa de la guerra contra el terror”.