Miércoles, 10 de Febrero de 2010

Cirugía es mejor que dieta y ejercicio en adolescentes obesos

Reuters ·10/02/2010 - 16:06h

Por Julie Steenhuysen

Un grupo de adolescentes con obesidad severa que fueron sometidos a cirugías para limitar lo que comían perdieron más peso y obtuvieron más beneficios para la salud que aquellos que siguieron programas intensivos para mejorar su estilo de vida, dijeron investigadores.

Los especialistas señalaron que 21 de los 25 adolescentes de entre 14 y 18 años que se practicaron la operación de banda gástrica bajaron más de la mitad de su exceso de peso en comparación con apenas tres de los 25 que siguieron un programa de dieta, ejercicio y modificación de la conducta.

"En este estudio, la banda gástrica comprobó ser una intervención efectiva que generó una reducción sustancial y duradera de la obesidad y un mejoramiento de la salud", escribió el equipo del doctor Paul O'Brien, de la Monash University en Melbourne, Australia, en el Journal of the American Medical Association.

El equipo evaluó la efectividad del tratamiento de Allergan Inc, que consiste en colocar una banda ajustable alrededor del extremo del estómago, dando al paciente una ilusión de satisfacción con pequeñas porciones de comida.

La obesidad, que afecta casi a un tercio de los niños estadounidenses, se convirtió en una prioridad de la Casa Blanca con el anuncio el martes de que el presidente Barack Obama planea resolver el problema dentro de una generación.

Varios estudios analizaron los resultados de la intervención quirúrgica para bajar de peso, o cirugía bariátrica, en adultos con obesidad, pero hay poca evidencia de su seguridad y efectividad en niños y adolescentes. La banda gástrica es un tipo de operación bariátrica.

La cirugía se está volviendo cada vez más popular debido a que muchas personas con obesidad tienen dificultades para bajar de peso y evitar las complicaciones que acompañan a la enfermedad, como diabetes, problemas cardíacos, dolor articular y algunos tipos de cánceres.

Los adolescentes que participaron en el estudio del equipo de O'Brien tenían un índice de masa corporal (IMC) de más de 35 y fueron divididos en dos: a unos de les practicó la cirugía y a otros se les ordenó cumplir con un programa para bajar de peso.

El progreso de los pacientes fue seguido en los siguientes dos años.

El IMC equivale al peso en kilos de una persona dividido por su altura en metros cuadrados. Una persona de 1,65 metros con un IMC de 40 puntos pesaría más de 109 kilos.

Después de dos años, el grupo de la banda gástrica había perdido en promedio el 28,3 por ciento de su peso corporal total y un 78,8 por ciento de su peso excesivo.

Los pacientes que siguieron el programa perdieron, en promedio, el 3,1 por ciento de su peso total y el 13,2 por ciento de su peso excesivo.

La cirugía también ayudó a eliminar el síndrome metabólico, un grupo de desórdenes relacionados como obesidad, colesterol y presión sanguínea altos y niveles anormales de glucosa en sangre.

Al comienzo del estudio, el 36 por ciento de los que participaron en el grupo de la banda gástrica y el 40 por ciento del programa actitudinal tenían síndrome metabólico. A los dos años, ninguno del primer grupo tenía el problema, en comparación con el 22 por ciento del otro equipo.

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