Martes, 9 de Febrero de 2010

Grecia propone una reforma de la pensiones pese a los sindicatos

Reuters ·09/02/2010 - 13:45h

Grecia propuso el martes una reestructuración de su colapsado sistema de pensiones, que incluye aumentar la edad de jubilación y prohibir los retiros anticipados, en un abierto desafío a los sindicatos en la víspera de una huelga contra las medidas de austeridad del Gobierno.

En medio de una frenética especulación sobre posibles iniciativas de la Unión Europea para ayudar a Grecia, el Gobierno socialista anunció, en el marco de un plan respaldado por la UE para reducir su déficit fiscal, que estaba estudiando propuestas para subir a partir de 2015 la edad media de jubilación a 63 años desde los actuales 61.

El ministro de Trabajo, Andreas Loverdos, dijo que el esquema de pensiones entraría en quiebra dentro de cinco años si no se emprendían reformas. Una nueva ley prohibiría cualquier salida voluntaria del sistema y establecería un nuevo fondo para administrar sus reservas de 30.000 millones de euros.

"Estas reformas no son simplemente ajustes pequeños, constituyen una gran reestructuración para hacer viable el sistema en las próximas décadas", dijo Loverdos a la comisión a cargo de elaborar la reforma.

"Estamos poniendo fin al clientelismo", agregó.

La Comisión Europea dijo la semana pasada que reformar el sistema de pensiones debía ser prioridad para Grecia, que es el estado de la UE donde las finanzas están más en riesgo por el envejecimiento de la población y por los retiros anticipados de muchos funcionarios públicos.

Los analistas dieron la bienvenida a la propuesta, pero dijeron que son necesarias más medidas para poder cumplir con la promesa de reducir el déficit fiscal por debajo del 3 por ciento del PIB para 2012 desde el 12,7 por ciento de 2009.

"Es una señal alentadora que el Gobierno esté intentando enfrentar amenazas de largo plazo sobre las finanzas públicas", dijo Ben May de Capital Economics.

Pero los sindicatos han amenazado con intensificar sus propuestas si el Gobierno mantiene su promesa de congelar los salarios públicos y de subir impuestos.

El miércoles, el sindicato ADEDY, que engloba a los empleados públicos, realizará una huelga que dejará en tierra aviones, cerrará escuelas y oficinas estatales y dejará a los hospitales trabajando con servicios mínimos.

Los analistas creen que el Gobierno podrá resistir las presiones de los sindicatos, pero que enfrentará el descontento de la población si sus medidas no logran los efectos deseados, en un país con antecedentes de protestas violentas en las calles.

Si bien los sondeos sugieren que la mayoría de los griegos respaldan el plan de austeridad, la gente en las calles de Atenas expresó su apoyo a los sindicatos.