Martes, 9 de Febrero de 2010

El líder norcoreano promete la desnuclearización a China

Reuters ·09/02/2010 - 06:20h

El líder de Corea del Norte, Kim Jong-il, se comprometió a retirar las armas nucleares de la península, según una información publicada el martes, y también mandó a su principal negociador nuclear a Pekín, en una señal auspiciosa para las estancadas conversaciones sobre desarme.

Si bien Kim Jong-il ha hecho, y roto, promesas similares anteriormente, los analistas dijeron que la presión ha crecido por las sanciones de Naciones Unidas tras un ensayo nuclear el año pasado, así como por una reforma cambiaria que en Seúl dicen ha disparado la inflación y un inusual descontento civil.

El compromiso podría ser una buena señal para las posibilidades de que el Estado norcoreano ponga fin a su boicot de un año a las negociaciones internacionales sobre desarme nuclear, en las que podría obtener ayuda para apoyar su economía al reducir la amenaza militar que plantea a la región.

La agencia china Xinhua informó de que Kim reiteró la "postura permanente de su país para concretar la desnuclearización de la península coreana" durante una reunión el lunes con el encargado de asuntos internacionales del Partido Comunista chino, Wang Jiarui

Wang le transmitió un mensaje verbal del presidente chino, Hu Jintao, según informó la agencia de noticias norcoreana KCNA, sin ofrecer más detalles.

El máximo negociador de temas nucleares de Corea del Norte, Kim Kye-gwan, llegó el martes a Pekín, lo que sugiere un posible reinicio de las conversaciones en las que China oficia de anfitrión e incluyen además a Japón, Rusia, Corea del Sur y Estados Unidos.

"Enviar a Kim Kye-gwan indica que se ha alcanzado alguna clase de entendimiento entre China y Corea del Norte para reiniciar las negociaciones nucleares", dijo Cheong Seong-Chang, del grupo de análisis surcoreano Sejong Institute.

China, el mayor benefactor de Corea del Norte, es visto como la potencia que tiene mayor influencia sobre Pyongyang.

Corea del Norte podría obtener ayuda para impulsar su deteriorada economía en las negociaciones si reduce su amenaza a la seguridad que representa para el norte de Asia, que es responsable de un sexto de la economía mundial.

Sin embargo, pocos analistas creen que Kim alguna vez abandone su programa de armas nucleares, que son considerados como el mayor logro de su régimen y la justificación para décadas de sacrificio de su empobrecida población.

El Gobierno norcoreano ha dicho varias veces que podría poner fin a su programa nuclear si Estados Unidos desiste de lo la que entiende es una política hostil en su contra.

En otra visita de alto nivel al país, se espera que el subsecretario general de asuntos políticos de la ONU, Lynn Pascoe, llegue el martes a Pyongyang.