Lunes, 8 de Febrero de 2010

Aumenta la presión para sancionar a Irán por sus planes atómicos

Reuters ·08/02/2010 - 21:38h

La presión internacional para aplicar nuevas sanciones contra Irán creció el lunes después de que Teherán anunciara más medidas para expandir su producción de combustible nuclear y plantas de enriquecimiento, avivando temores de Occidente de que quiere fabricar bombas atómicas.

Estados Unidos y Francia lideraron los llamamientos para lo que sería una cuarta serie de sanciones contra Irán, mientras que un legislador de alto nivel en Rusia, que en el pasado ha instado al diálogo en lugar del castigo, dijo que deberían considerarse penas económicas.

De las grandes potencias, sólo China, que puede bloquear las sanciones de la ONU con su veto en el Consejo de Seguridad, se ha mostrado hasta ahora opuesta a castigar a los grandes exportadores de crudo como Irán.

Los llamamientos a sanciones surgieron después de que Irán, que afirma que su programa nuclear es para generar electricidad, dijo que empezará a producir combustible atómico a un grado mayor desde el martes y que construirá 10 nuevas plantas de enriquecimiento de uranio durante el próximo año.

Posibles sanciones incluyen limitaciones a instituciones como el banco central de Irán, a la Guardia Revolucionaria que potencias occidentales dicen es clave para el programa nuclear, a empresas de transporte y del sector energético, según declaraciones de diplomáticos occidentales.

Las condiciones fijadas por Irán respecto a un plan de las grandes potencias de intercambiar su uranio poco enriquecido por combustible nuclear para un reactor médico, junto con sus últimas medidas desafiantes, parecen haber endurecido las actitudes occidentales.

Los cinco miembros con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU -Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia- junto a Alemania propusieron el plan de intercambio de combustible.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, quien pidió el domingo medidas específicas dirigidas al Gobierno de Irán en lugar de a su población, hizo el lunes un llamamiento una vez más a la imposición de sanciones.

"Aún debemos intentar y encontrar una forma pacífica de resolver este tema", dijo Gates en una rueda de prensa conjunta en París con el ministro de Defensa francés, Herve Morin.

Pero advirtió que "el único camino que nos queda en este punto, me parece a mí, es esa vía de presión, pero requerirá que toda la comunidad internacional trabaje en conjunto".

El ministro francés de Asuntos Exteriores, Bernard Kouchner, coincidió: "Lo único que podemos hacer, desgraciadamente, es aplicar sanciones, dado que las negociaciones no son posibles".

En Moscú, un miembro del partido gobernante Rusia Unida del primer ministro Vladimir Putin, cuyos comunicados generalmente reflejan la política del Kremlin, también instó a sanciones.

"La comunidad internacional debe reaccionar con rapidez (...) con el fin de enviar a Teherán una nueva señal de su intención de reaccionar con medidas serias que podrían llegar al endurecimiento de sanciones económicas", dijo un portavoz de Konstantin Kosachyov, jefe de la Comisión de Asuntos Exteriores en la Cámara baja de Rusia.

¿SANCIONES SIN RESOLUCIÓN DE ONU?

Aunque China sigue oponiéndose, la canciller alemana, Angela Merkel, dijo el mes pasado que si Irán continúa siendo intransigente se enfrenta a nuevas sanciones, incluso si no hay acuerdo en Naciones Unidas para actuar en contra de Teherán.

Ante la amenaza de sanciones, el presidente Mahmud Ahmadineyad ha dado señales contradictorias, primero expresando su disposición a enviar al extranjero uranio poco enriquecido y luego diciendo que Irán podría producir combustible nuclear enriquecido al 20 por ciento.

Un viraje brusco de la política en Irán sobre el tema nuclear también podría ser un signo de agitación interna después de las disputadas elecciones en junio pasado, que puede estallar de nuevo el jueves, cuando Irán conmemora el aniversario de la Revolución Islámica de 1979.

Se prevé que simpatizantes de la oposición traten de revivir su protesta contra los últimos comicios presidenciales que consideraron fraudulentos y manipulados, mientras que Teherán emitió fuertes advertencias a sus detractores.

"La nación iraní mostrará (el 11 de febrero) como golpeará los rostros de todos los arrogantes del mundo -Estados Unidos, Reino Unido y los sionistas- con su unidad", dijo el líder supremo ayatolá Ali Jamenei, según la televisión estatal.

Estados Unidos y la Unión Europea (UE) expresaron el lunes su preocupación ante la posibilidad de una renovada ofensiva del Gobierno iraní.

"Las detenciones a gran escala y los juicios masivos, la amenazada ejecución de manifestantes, la intimidación a familiares de los detenidos y la continua negativa a sus ciudadanos del derecho a la expresión pacífica son contrarios a las normas de derechos humanos", dijeron en un comunicado.

Los planes de Irán fueron informados en un comunicado del jefe de la Organización de Energía Atómica del país, Ali Akbar Salehi, después de que Ahmadineyad les ordenara el domingo trabajar para comenzar a producir combustible nuclear altamente enriquecido para un reactor en Teherán.

Irán informó al organismo nuclear de Naciones Unidas en una carta el lunes sobre su decisión de enriquecer uranio en su planta Natanz a un nivel del 20 por ciento para usarlo en el reactor de isótopos médicos, frente al 3,5 por ciento que produce actualmente.

"Hoy entregamos la carta", dijo el enviado iraní para la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA por su sigla en inglés), Ali Asghar Soltanieh, al canal estatal de televisión en árabe Al Alam.

En la carta precisa que el enriquecimiento al 20 por ciento comenzará el martes con el fin de posteriormente convertirlo en combustible e invita a inspectores de Naciones Unidas (ONU) a monitorear el proceso, dijo Soltanieh a Reuters.

Salehi, en otras declaraciones previas al canal Al Alam, había informado que "Irán establecerá 10 centros de enriquecimiento de uranio el año que viene". El año iraní empieza el 21 de marzo.

Expertos dudan que Teherán tenga la capacidad técnica para construir 10 nuevas centrales tan pronto y creen que le cuesta obtener componentes cruciales por las sanciones de la ONU. Analistas consideran que puede ser una táctica de negociación.

Ahmadineyad dijo que Irán sigue abierto a una oferta de intercambio de combustible nuclear con potencias mundiales, que minimizaría el riesgo de que pueda producir bombas atómicas.