Lunes, 8 de Febrero de 2010

La histerectomía total o parcial produce el mismo bienestar

Reuters ·08/02/2010 - 19:34h

Por Amy Norton

Las mujeres tratadas con una histerectomía por una enfermedad no tumoral evolucionarían con el mismo bienestar psicológico si se les extirpa todo o una parte del útero, indicó un nuevo estudio.

Según varios estudios previos, las histerectomías parciales están aumentando desde la década de 1990 en Estados Unidos y en otros países. En una intervención total se extirpa todo el útero, mientras que en una parcial se conserva la parte inferior del útero, es decir, el cuello.

Las causas más frecuentes son los crecimientos uterinos benignos (fibroides), que a veces causan síntomas como el sangrado continuo y el dolor pélvico crónico.

Algunos especialistas habían afirmado que uno de los motivos del aumento de las histerectomías parciales era la idea de que las mujeres tendrían una mejor calidad de vida que con una cirugía total.

Un par de estudios en Escandinavia, en la década de 1980, habían sugerido que dado que la histerectomía parcial es menos invasiva, las mujeres tendrían mejores resultados psicológicos y sexuales a largo plazo, explicó el autor del nuevo estudio, Par Persson, del Hospital Universitario Uppsala, en Suecia.

Aun así, la cirugía parcial tiene consecuencias potencialmente negativas, como el sangrado continuo de los fibroides.

El equipo de Persson halló que en 179 pacientes operadas y controladas durante un año, el bienestar psicológico mejoró sin importar si habían sido sometidas a una histerectomía total o parcial.

Ningún grupo evolucionó mejor que el otro, según publicó la revista BJOG.

A la mayoría se le hizo una histerectomía para tratar los fibroides: a 94 mujeres se les realizó una cirugía parcial y a 85 se les extirpó todo el útero.

A todas se les hizo una histerectomía abdominal, en la que el útero se extirpa por pequeñas incisiones en la panza y se les practicó al azar uno u otro tipo de cirugía, informándoles antes cuál sería.

Antes de la operación, a los seis meses y al año, se realizaron pruebas de bienestar psicológico, incluida una evaluación de síntomas de ansiedad y depresión.

Las mujeres en ambos grupos obtuvieron resultados similares en las pruebas prequirúrgicas y, además, los resultados mejoraron por igual durante el año posterior a la cirugía.

Todos los puntajes estaban dentro del rango normal.

Pero hubo una diferencia significativa entre los grupos: el 20 por ciento de las mujeres tratadas con una histerectomía parcial se quejó del sangrado al año de la cirugía, a diferencia de una paciente tratada con histerectomía total.

Una de cada dos mujeres en cada grupo se quejó de disfunción sexual o dolor pélvico al año siguiente.

Lo importante, dijo el autor a Reuters Health, es que la histerectomía total o parcial son procedimientos generalmente seguros que mejoran la calidad de vida de "la gran mayoría de las pacientes".

Las mujeres que consideren someterse a una histerectomía deben conversar con el médico sobre cuál es la mejor intervención para cada una, finalizó Persson.

FUENTE: BJOG, online 14 de enero del 2010.