Lunes, 8 de Febrero de 2010

Errores de dosis son comunes con tazas para medir medicina

Reuters ·08/02/2010 - 19:20h

Por Anne Harding

A menudo, los padres cometen errores al usar una taza de dosificación para medir los remedios líquidos que reciben sus hijos, indicó un nuevo estudio.

La mitad de los participantes acertó con la dosis al usar una taza con marcas grabadas y el 30 por ciento lo hizo con una taza con marcas impresas, según el equipo de la doctora H. Shonna Yin, de la Escuela de Medicina de la New York University.

Pero cuando los padres usaron un cuentagotas, una cuchara de dosificación o una jeringa oral, acertaron en el 85 por ciento de las dosis.

"Las tazas pueden confundir por varios motivos", dijo Yin a Reuters Health. "Por ejemplo, (...) pueden incluir marcas para cucharas chicas y grandes, lo que puede desconcertar porque sus abreviaciones son muy parecidas", señaló.

Los errores de dosis son la causa más común de los efectos adversos previsibles de los fármacos pediátricos, resumió el equipo en Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine.

Y aunque esos errores son frecuentes, existen pocos estudios sobre los factores que mejorarían la precisión de las dosis.

El equipo pidió a 302 padres que habían concurrido a la clínica pediátrica de un hospital público que midieran una dosis de 5 mililitros o de una cucharada pequeña de medicina líquida con uno de seis instrumentos de dosificación distintos.

Además, los autores evaluaron la educación en salud que tenían los padres, o su capacidad para comprender y actuar con esa información, al mostrarles una etiqueta nutricional y hacerles varias preguntas.

Los participantes que usaron la taza impresa fueron 27 veces más propensos a cometer un error en la dosis que los que usaron una jeringa oral y las marcas grabadas estuvieron asociadas con un riesgo 11 veces mayor de cometer un error.

Los errores más graves fueron seis o siete veces más comunes con las tazas que con la jeringa.

Tener poca educación en salud también aumentó el riesgo de cometer un error.

La mayoría de los errores cometidos consistieron en sobredosis, dijo Yin, aunque es poco probable que esa falla cause daños graves a sus hijos.

"Pueden tener efectos leves, como náuseas, dolor estomacal o mareos", precisó.

Aun así, "no deberíamos aceptar que es inevitable que los padres se equivoquen con las dosis de los remedios que les dan a sus hijos pequeños".

Uno de cada cuatro padres en Estados Unidos cuenta con poca educación en salud, dijo Yin. Una solución para los errores en las dosis sería mejorar la información en la población y "un enfoque mejor sería tratar de dar indicaciones más sencillas de cumplir".

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por su sigla en inglés) está elaborando guías farmacológicas para mejorar la precisión de los dispositivos de dosificación.

FUENTE: Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine, febrero del 2010.

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