Domingo, 7 de Febrero de 2010

Descubierto el único concierto de Granados 100 años después de su composición

EFE ·07/02/2010 - 12:15h

EFE - El pianista y director de Orquesta, Melani Mestre, examina la partirtura original del único concierto escrito por el compositor Enrique Granados hace cien años y descubierto ahora por él en los fondos de la Biblioteca de Cataluña.

La búsqueda de una partitura perdida del único concierto del compositor Enrique Granados tras el hallazgo en el rastro de París de un borrador con algunos compases podría ser un buen argumento para una novela de género, si no fuera porque es una historial real vivida por el director de orquesta Melani Mestre.

En una entrevista con Efe, Mestre (Barcelona, 1976), destacado pianista y actual titular de la Orquesta Sinfónica de Lviv (Ucrania) relata su periplo hasta encontrar la partitura original del Primer Concierto para piano y orquesta, "Patético", una singular obra inacabada de Granados que permanecía olvidada entre los miles de libros y documentos depositados en la Biblioteca de Catalunya.

Tras un hallazgo casual en el "Mercado de las pulgas" de París de unos compases escritos por Granados, Mestre pasó cerca de un año a la búsqueda de la partitura de un concierto del que sólo existían vagas referencias bibliográficas sobre la posibilidad de su existencia.

Finalmente, en septiembre del pasado año encontró la partitura original, escrita por Granados hacia 1910, en la Sección de Música de la Biblioteca de Catalunya, en Barcelona, donde se guarda un fondo documental y un gran piano del célebre compositor español, y que coincidía con el esbozo que le puso sobre la pista en París.

El manuscrito, firmado por Granados y dedicado al compositor y pianista francés Camille Saint-Saens, amigo suyo, consta del primer movimiento (Lento-Allegro grave ma non molto), de unos 20 minutos de duración, y se apunta brevemente y con lápiz apenas visible el comienzo del segundo movimiento "Andante", que dejó completamente inconcluso.

Mestre describe el momento del hallazgo de la partitura en términos cinematográficos: "fue algo alucinante, como entrar en una película de Indiana Jones y encontrar el tesoro perdido", con la satisfacción añadida de ser "la primera persona en este mundo, aparte del compositor, claro está, que sabía cómo sonaba" aquella composición.

El director barcelonés se encontró además con la sorpresa de que la partitura correspondía a "una gran obra, lista para ser terminada y darse a conocer", por lo que decidió completarla con un segundo y un tercer movimiento basados en piezas del mismo Granados (Danza española nº 2 "Oriental", el Capricho español, y el Allegro de concierto), lo que alarga su duración hasta unos 35 minutos.

Melani Mestre explica su decisión en que "un concierto romántico de estas características ha de tener tres movimientos; es como una norma en la historia de la música", y se apoya en la voluntad de Granados de escribir una obra larga, que quedó incompleta quizás por cuestiones de trabajo y por su trágica muerte en un naufragio en 1916.

Mestre sitúa la composición del concierto hacia 1910, año intermedio entre la colaboración de Granados con Saint-Saens, que se produjo en 1908 y 1909, y el encargo de Goyescas (1911), primero como suite de piano y luego como ópera, que le mantuvo ocupado hasta el final de sus días y que podría explicar la interrupción de su concierto.

Respecto a su valoración musical, Melani Mestre afirma que el Concierto para Piano "escapa a todo lo que habíamos conocido hasta hoy en día de Granados", lo que le hace particularmente interesante dentro de su producción pianística y la de sus coetáneos, pues "no hay repertorio español de esta época para piano y orquesta".

En este sentido, destaca que "utiliza un lenguaje musical completamente centroeuropeo", distinto a la producción típica de los compositores españoles de finales del XIX y principios del XX, basada en temas populares y folclóricos, "obras de corta duración y piezas mas de salón".

Por el contrario, un concierto con un primer movimiento de 20 minutos "nos hace pensar en una obra monumental, comparable a uno de Chaikovski", en el que se encuentran además influencias de Saint-Saens, Robert Schumann, Frédéric Chopin o Franz Liszt.

El hallazgo de la partitura supone, además, "un testimonio de que muchas teorías que se han escrito sobre Granados no son correctas, como que no sabía orquestar, o no conocía suficientemente los instrumentos. Él tenía mucha intención de escribir para orquesta y dominaba el lenguaje de orquesta muy bien", asevera Mestre.

La centenaria editorial Boileau, que ha publicado toda la obra pianística de Granados, ya está al corriente del hallazgo y tiene intención de editar el concierto completo, con los añadidos del director barcelonés, que también ha iniciado contactos con diversas orquestas para el estreno de la pieza.

Melani Mestre es uno de los principales discípulos de la escuela pianística legada por Granados, ha grabado para diversos sellos discográficos y ha recibido numerosos premios durante su carrera en países como Estados Unidos, Gran Bretaña o Francia.

Actualmente compagina la actividad pianística con la de profesor, compositor y director de orquesta, pues desde 2007 es director titular de la Orquesta Sinfonica de Lviv, con la que ha realizado diversas giras por Europa.

Hector Mariñosa