Sábado, 6 de Febrero de 2010

El crash bursátil se lleva más de 66.514 millones

Sólo el jueves los inversores perdieron 22.500 millones. La sangría se frenó ayer

PILAR BLÁZQUEZ ·06/02/2010 - 00:05h

El pasado 19 de enero de enero, el Ibex 35 había conseguido superar el límite psicológico de los 12.000 puntos, que según las previsiones una vez superado daría un impulso a los mercados. Ocurrió todo lo contrario. Desde ese momento, la caída de la bolsa española ha sido imparable. En las últimas 13 sesiones el principal índice bursátil español ha descendido un 15,96%. Eso, en euros, significa que la pérdida de valor de las principales empresas españolas durante estos días ha sido de 66.514 millones de euros.

La llegada de Zapatero a la presidencia europea colocó al país en el foco de desconfianza internacional, que tuvo su momento más aciago el jueves. Ese día, el Ibex perdió un 5,9%, y la capitalización bursátil (el valor de las empresas en bolsa) se derrumbó 22.414 millones de euros en un día.o

La tendencia bajista se moderó ayer. El Ibex 35 continuó en números rojos, aunque la caída fue mucho más suave que la del jueves, un 1,35%, hasta los 10.103 puntos. Por primera vez en muchos días, el mercado español fue el menos bajista de Europa. Las caídas de la jornada las lideró el índice francés CAC 40 con una perdida del 3,40%. El EuroStoxx 50, que agrupa a las 50 principales empresas europeas, se dejó un 2,25%.

El miedo sigue asentado en el mercado

A primera vista, podría parecer que la crisis de confianza ha remitido, pero los indicadores de riesgo del país muestran que el miedo sigue asentado en el mercado. Los CDS (Credit Default Swaps), que cuantifican el riesgo de que el Estado español no pague su deuda, marcaron ayer su máximo histórico: 170,9 puntos, frente a los 170 que había registrado el 17 de febrero de 2009. También el diferencial del bono español a diez años frente al alemán se disparó hasta los 0,99 puntos, rozando la peligrosa barrera del punto que, según algunos analistas, podría significar una aceleración de las subidas. Esto quiere decir que los inversores más prudentes del mercado se están refugiando en la seguridad de la deuda alemana en detrimento de los considerados países de alto riesgo, como España.

Pero no todo es miedo. La ralentización en la caída de la bolsa española se debe a arriesgados comportamientos en la trastienda de los mercados donde las operaciones no son tan simples como comprar y vender. "Los grandes fondos internacionales toman prestadas acciones para aprovechar las caídas y las tienen que devolver lo antes posible. Los grandes bancos españoles son los que tienen más acciones para prestar", explica Eduardo Faus, analista técnico de Renta 4. Eso explica porque ayer BBVA"sólo" perdió un 2,88% de su valor, frente más del 7% del jueves, y Santander apenas cedió un 0,16%, frente al 9,6% que había perdido el día anterior. Dado su peso en el Ibex, ambos valores frenaron su caída. De momento, por que "la tendencia bajista es fortísima y será difícil de contener", asegura David Pingarrón, analista de IGMarkets.

La caída como oportunidad

Lo que a todas luces es pésimo para la economía española, muchos de los expertos bursátiles lo ven con otros ojos. "Estamos acostumbrados a que tras una gran bajada en vertical, siempre haya una gran subida", asegura Eduardo Faus. Existen muchos ejemplos en las bolsas.

Uno de ellos ocurrió tras la quiebra de Lehman Brothers. En aquel momento, el Ibex 35 bajó un 35% y en pocos días volvió a subir un 25%. "Esos rebotes apenas duran uno o dos días y es muy difícil conseguir beneficios si no estás dentro", explica Faus. Tal vez por eso, los inversores más aguerridos han preferido mantener sus acciones a la espera de conseguir esos beneficios. Bases para que ocurra existen. "En estos momentos, muchos inversores no son plenamente conscientes de la eficaz diversificación que han desarrollado en la última década las empresas españolas, que les permite más que compensar los aspectos domésticos", asegura Firmino Morgado, gestor de Fondos de Fidelity.

¿Cuándo puede ocurrir esto? Cuando las medidas del Gobierno sean suficientemente contundentes como para que la atención internacional deje de fijarse en la deuda española.