Sábado, 6 de Febrero de 2010

Griñán se apoyará en una nueva generación del PSOE

Los socialistas no prevén tensiones en el congreso de la sucesión

ANTONIO AVENDAÑO ·06/02/2010 - 08:00h

LAURA LEÓN - El presidente andaluz José Antonio Griñán y su antecesor en el cargo, Manuel Chaves, en Sevilla.

Los socialistas andaluces viven con más curiosidad que inquietud los preparativos del congreso extraordinario que investirá a José Antonio Griñán como secretario general en sustitución de Manuel Chaves. La cita será en Sevilla del 12 al 14 de marzo, aunque los prolegómenos darán comienzo en dos semanas con la celebración de las asambleas locales que habrán de desembocar en los congresos provinciales, de los que a su vez saldrán los compromisarios que tomarán parte en el cónclave. Nadie en el Partido Socialista duda de que Griñán saldrá elegido por unanimidad, pero pocos ocultan su incertidumbre sobre cuál será la composición de la ejecutiva regional.

Para un veterano dirigente socialista sevillano el congreso será "una reforma pactada, no una ruptura", en alusión a que Griñán respetará la opinión y las propuestas de las actuales mayorías en cada provincia, si bien reservándose la designación de los cargos de más relevancia orgánica o de mayor proyección pública.

El partido vive con más curiosidad que inquietud el cónclave de marzo

Hasta ahora, el presidente andaluz ha dado pocas pistas: la principal ha sido lanzar el nombre de Mario Jiménez (Huelva, 1971), secretario provincial onubense, como la persona que, junto al secretario de Organización, Rafael Velasco, tiene el encargo presidencial de preparar el congreso. Griñán descartó que en esos preparativos deba tomar parte el actual vicesecretario socialista, hombre de confianza de Manuel Chaves y consejero de Gobernación, Luis Pizarro.

El presidente dijo no querer "a nadie del Gobierno" ocupado en la tarea "burocrática" de preparar el congreso, aunque lo cierto es que no existe verdadera sintonía política entre Griñán y Pizarro y que precisamente ese hecho ha sido uno de los desencadenantes del adelantamiento del congreso, previsto para 2012.

Relevo generacional

Los dirigentes consultados coinciden en que Pizarro (Cádiz, 1947) dejará de ser el hombre fuerte de la organización. No tendría sentido, argumentan, haber forzado un congreso para dejar las cosas como están. La intención del presidente andaluz es apoyar y promocionar a dirigentes que hoy están entre los 35 y 45 años. En realidad, el propio Chaves también se apoyó en cierta medida en esa misma generación, pues no en vano la media de edad de la actual ejecutiva regional apenas sobrepasa los 40 años.

«Habrá tirones territoriales, desde luego, pero no serán dramáticos»

En algunos sectores se apunta que Griñán podría recuperar nombres hoy desaparecidos como los del ex portavoz del grupo parlamentario José Caballos, el ex consejero de Innovación Francisco Vallejo o el ex delegado de la Junta en Sevilla Demetrio Pérez.

Un responsable que cree conocer bien al presidente sostiene que habrá sorpresas. "Griñán no permitirá que nadie le queme el congreso, tal vez se saque de la chistera una Rosa Aguilar orgánica". El dirigente se refería a la sorpresa interna por la decisión personal del presidente de incorporar a su Gobierno a la alcaldesa de Córdoba por Izquierda Unida.

Un ex consejero hacía en privado esta reflexión: "Este es un partido muy disciplinado y aquí las bombas son con efecto retardado. El congreso no será problemático; las facturas pendientes no se cobrarán ahí, sino más adelante. ¿Si habrá tirones territoriales? Seguro, pero no serán dramáticos". Y añadía que el traspaso de poderes de Chaves a Griñán también había sido modélico en apariencia, pero sólo unos meses después afloraron las facturas pendientes, y la prueba de ello es este congreso.

Un cursillo acelerado

En todo caso, el presidente está llevando a cabo una discreta ronda de consultas con distintos dirigentes. Uno de ellos decía que Griñán está haciendo "un cursillo acelerado" para familiarizarse con las interioridades de una organización que conoce poco, aunque sea un veterano militante. Tampoco pone nadie en duda que tras el congreso Griñán hará cambios en el grupo parlamentario y en el propio Gobierno.