Viernes, 5 de Febrero de 2010

El "efecto del inmigrante saludable" se extiende a riesgo de ACV

Reuters ·05/02/2010 - 20:23h

Por Anne Harding

Los nuevos inmigrantes en Canadá tienen menos riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) prematuro que los residentes nativos, publicó la revista Neurology.

Los resultados proporcionan pruebas sólidas de que el "efecto del inmigrante saludable" -la creencia de que los nuevos inmigrantes que llegan a América del Norte tienen mejor salud que los nativos- superaría el estrés de abandonar el hogar para instalarse en un nuevo país, resumió a Reuters Health el doctor Gustavo Saposnik.

El equipo de Saposnik, del Hospital St. Michael's y la University of Toronto, estudió a más de 4 millones de residentes en Ontario, la provincia más grande de Canadá, con datos entre el 1 de abril de 1995 y el 31 de marzo del 2007.

El análisis incluyó a 965.829 nuevos inmigrantes (o nuevos afiliados al seguro de salud) y a 3.272.393 hombres y mujeres con por lo menos cinco años de antigüedad en el seguro de salud de Ontario. Se comparó a ambos grupos por edad, género y residencia. Todos tenían menos de 65 años.

El 14 por ciento de los inmigrantes y el 18 por ciento de los residentes nativos tenían presión alta. Durante el seguimiento, que duró seis años, 933 inmigrantes y 5.283 residentes tuvieron un ACV, es decir que los recién llegados tuvieron un tercio menos de riesgo que los residentes nativos.

Eso se observó en todas las edades, niveles de ingresos y en ambos géneros.

La mortalidad por ACV fue la misma para inmigrantes y residentes, pero los primeros pasaban un poco más de tiempo en el hospital y eran más propensos a ser derivados a un centro de cuidados de largo plazo.

Eso, para el autor, reflejaría diferencias en los sistemas de apoyo de los inmigrantes.

Las explicaciones posibles para ese "efecto del inmigrante saludable" incluyen la idea de que las personas que pueden tolerar el desafío del desarraigo y la llegada a un nuevo país son más propensas a ser física y mentalmente más saludables que el resto, señaló el equipo.

Otros factores, agregó, incluyen la posibilidad de que las personas no tan saludables no pasen los exámenes médicos necesarios y tengan que volver a su país de origen.

Pero dadas las diferencias en las políticas inmigratorias y la cobertura de salud entre Canadá y Estados Unidos, Saposnik dijo que los resultados no son extrapolables a los nuevos inmigrantes en Estados Unidos. En Canadá, por ejemplo, acceden al seguro de salud con tres meses de residencia.

FUENTE: Neurology, 9 de febrero del 2010.

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