Viernes, 5 de Febrero de 2010

Acuerdo en Irlanda del Norte sobre la gestión de la seguridad

Reuters ·05/02/2010 - 08:08h

Los dos principales partidos de Irlanda del Norte alcanzaron el jueves un acuerdo que supondrá la devolución de las competencias en seguridad y justicia de Londres a Belfast y pone fin a un largo contencioso que amenazaba con derribar el gobierno compartido entre católicos y protestantes.

Irlanda del Norte tendrá su primer ministro de Justicia, uno de los pasos más importantes para consolidar el proceso de paz iniciado por los Acuerdos del Viernes Santo en 1998 que acabaron con la mayor parte de la violencia sectaria en la provincia, que costó 3.600 vidas.

Si no se hubiera alcanzado un acuerdo se habría producido un aumento de la violencia y con gran probabilidad habría supuesto la convocatoria de elecciones anticipadas por la disolución del gobierno entre los católicos del Sinn Fein y los protestantes del Partido Democrático Unionista (DUP, por sus siglas en inglés).

"Creo que la Asamblea y las instituciones políticas pueden proceder ahora sobre la base de la igualdad, la justicia y la cooperación", dijo en un comunicado el presidente de Sinn Fein, Gerry Adams.

"Tuve la oportunidad de plantear las propuestas al partido", declaró posteriormente a la prensa el líder del DUP, Peter Robinson. "La asamblea del partido me hizo preguntas y ha apoyado un avance de manera unánime".

DEVOLUCIÓN DE COMPETENCIAS

Los datos del acuerdo, que corona dos semanas de negociaciones, se conocerán el viernes, dijo Robinson.

Ahora se espera que los primeros ministros de Reino Unido e Irlanda, que la semana pasada se desplazaron a Irlanda del Norte para mediar en el proceso, vuelvan a la provincia británica.

Las negociaciones entre los dos partidos, antiguos enemigos mortales, se vieron atascadas por el desacuerdo sobre una fecha para la devolución de competencias y la cuestión de una comisión que supervise las manifestaciones de verano, una polémica tradición en su mayor parte de los protestantes.

Robinson recuperó el viernes el cargo de primer ministro del Ulster, lo que le dio más fuerza para impulsar las negociaciones. Tuvo que dejarlo por una investigación que implicaba a su mujer.