Jueves, 4 de Febrero de 2010

Canales se estrenó en uno de los feudos más hostiles para el madridismo

EFE ·04/02/2010 - 23:43h

EFE - El delantero del Racing de Santander, Sergio Canales (i), controla el balón ante el centrocampista portugués del Atlético de Madrid, Simao Sabrosa, durante el partido de ida de semifinales de la Copa del Rey que los dos equipos disputan, esta noche, en el estadio Vicente Calderón, en Madrid.

Sergio Canales conoció en directo lo que es pisar el césped del estadio Vicente Calderón, uno de los campos más hostiles para el Real Madrid, equipo en el que podría jugar las próximas temporadas si finalmente ficha por la entidad que preside Florentino Pérez.

Con el seleccionador Vicente Del Bosque en el palco, el futbolista cántabro no se arrugó en el que será un feudo muy difícil para él en futuras temporadas. Salvo en el Camp Nou, probablemente no habrá otro estadio con más presión para el Real Madrid.

Sin embargo, pese a su edad (18 años), Canales parece no tener miedo escénico. En su favor no jugó la afición colchonera, que no respetó a un probable futuro madridista. Al grito de "Canales muerete" intentaron intimidar al joven canterano cántabro. Sin embargo, con el sambenito merengue a cuestas, Canales dio muestras de su calidad en muchas fases del partido.

En la primera parte mostró muchos detalles del gran futbolista que puede llegar a ser. Ofreció una muestra de grandes recursos, casi todos lógicos y llenos de calidad. Taconazos, pases en profundidad, pausa o aceleración en el juego y una tranquilidad pasmosa fueron sus credenciales para futuros partidos más tensos.

Pero el hincha atlético, afortunadamente para él, estuvo más pendiente de otras historias. Los tantos de Simao y José Antonio Reyes en los primeros 45 minutos, pusieron los dardos rojiblancos en otra diana. Ésta no era otra que el Sevilla, otro rival muy mal visto por el Calderón. Al grito de "sevillista el que no bote", presagiaron la que podrá ser la final de la Copa del Rey de máxima rivalidad. Los dos equipos tienen sus eliminatorias muy bien encarriladas y podrían enfrentarse en Valencia.

Con todo eso tuvo que vivir Canales, que en la segunda parte se fue apagando poco a poco. Y su equipo lo notó. Se desinfló y apenas tuvo acercamientos a la portería defendida por David De Gea, que, salvo en un cabezazo de Toni Moral, no tuvo más trabajo.

Al final, Canales pasó con un aprobado una prueba de fuego. La presión no pudo con él, pero sí con su equipo, que cedió un cuarto gol en el último tramo del partido. Como su probable futuro club, el Real Madrid, todo indica, salvo milagro, que no ganará la Copa del Rey. Será la primera oportunidad que pierde el chaval. El club de Chamartín lleva muchas desperdiciadas. Desde 2004 no disputa una. La última que ganó, fue en 1993.

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