Viernes, 5 de Febrero de 2010

Escuelas en suspenso

La falta de inversión autonómica detiene la construcción de colegios y deja a miles de niños sin su escuela. Los padres denuncian la dejadez de la administración

JAVIER SALAS ·05/02/2010 - 07:30h

La Generalitat Valenciana prometió que la escuela Clara Campoamor (en la imagen, la semana pasada) estaría abierta para este curso.

Mientras en el Congreso de los Diputados se debate el futuro de la educación, miles de padres se movilizan por las calles de toda España para reclamar una escolarización en condiciones para sus hijos. Barracones, obras a medio construir y proyectos de colegios olvidados en algún cajón se reproducen, provincia por provincia, por culpa de la falta de inversión de las administraciones autonómicas.

En Pinto (Madrid), los padres de alumnos del Colegio Dos de Mayo se sienten engañados por el Gobierno que preside Esperanza Aguirre. Del centro proyectado y prometido con 27 aulas, gimnasio y comedor sólo se han levantado nueve aulas. Los profesores están instalados al fondo de un pasillo. De las 18 aulas que faltan, la Consejería de Educación anuncia que sólo levantará seis, tras "revisar la demanda" de alumnos de la zona, según reconoció a este periódico. Sin embargo, más de cien escolares no saben dónde estudiarán el curso que viene, cuando pasen a Primaria.

A los padres les consta que no se construirá por "motivos presupuestarios", como se defendía en un documento de la propia Comunidad de Madrid. Ayer mantuvieron un encuentro con el alcalde de Pinto, Juan José Martín, del que salieron desanimados. "Nos ha planteado las mismas buenas intenciones de siempre, y encima nos pide que sigamos siendo nosotros los que tiremos del carro", asegura Óscar López, uno de los padres. Por ello, anuncian un plan de movilizaciones para todo lo que resta de mes.

Clases en un antiguo asilo

En la localidad sevillana de Alanís, los padres llevan 14 años movilizados para que la Junta de Andalucía les construya un nuevo centro escolar por el mal estado del Colegio José González Salcedo. Antes de las fiestas navideñas, se derrumbó una techumbre. Los padres decidieron no volver a llevar allí a sus hijos, que suman un centenar. Los escolares se repartieron entre un antiguo asilo y un salón de actos.

El alcade de Alanís desconvocó ayer su huelga de hambre por el nuevo centro

El alcalde de Alanís, Cecilio Fuentes, optó por ponerse en huelga de hambre hace dos días, después de recibir la última negativa de la Junta para financiar la construcción del nuevo centro escolar, ya planificado y pendiente de la llegada del dinero. "Nos dijeron que no existen fondos para nosotros", manifestó a Público el regidor.

Ayer mismo, Fuentes abandonó su ayuno después de que la Diputación de Sevilla le comunicara que hará una cesión de 30 millones (15 millones en 2010 y otros tantos en 2011) a la Consejería de Educación para acometer todas las obras necesarias de mejora de las instalaciones educativas de la provincia. "No me pudieron asegurar que tendremos nuestro colegio, pero me consta que estamos los primeros de la lista de la Consejería porque tenemos el peor colegio público de Andalucía", insistió Fuentes.

La presidenta de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos del González Salcedo, Francisca Blanco, fue una de las abanderadas de la manifestación que llevó a medio Alanís a la capital sevillana para reclamar su colegio y respalda a su alcalde tras un solo día de ayuno: "Nosotros ya estábamos decididos a no llevar a clase a los niños mientras durase su huelga de hambre. Ha llegado a un buen acuerdo".

Trabas políticas

A 500 kilómetros de allí, en Elche, dos plataformas de padres persiguen con ahínco la construcción de sendos colegios para sus hijos. Como en el caso de Pinto y de Alanís, el partido que gobierna la autonomía no es el mismo que preside el consistorio, lo cual redobla las trabas que ya impone la falta de financiación. "Tanto el PSOE (Ayuntamiento) como el PP (Generalitat) están jugando con los niños, los están maltratando. Se dedican a echarle la culpa al otro para hacerse daño, y los niños en medio", critica Antonio Ruiz, uno de los portavoces de la asociación de padres que lucha para que finalicen de una vez las obras en el colegio Clara Campoamor.

"Los políticos están maltratando a los niños", critica un padre afectado

"Nuestro verdadero problema es el de falta de voluntad política por parte de la Generalitat Valenciana, que no quiere invertir un euro en la educación pública", denuncia Ruiz. Unos 350 niños estudian "exiliados" en otros centros cercanos , que se han masificado con la llegada de los nuevos alumnos.

Estos padres también se han encontrado en los últimos años con varias promesas incumplidas. Ahora mismo creen ver "la luz al final del túnel" después de que la empresa pública que se encarga de la construcción de escuelas en la región, Ciegsa, asegurara que tendrían su colegio en 2009. "Tenemos el temor de que nos engañen. No sería la primera vez", dice Ruiz. Hoy por hoy, el centro apenas tiene colocadas las ventanas. "Aquí nunca hay dinero para educación, y seguro que la crisis no ayuda. Mientras tanto, se paga por la Copa del América, la Fórmula 1, la Volvo Ocean Race...", lamenta este padre.

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